- Y piden apoyo para traer su cuerpo hasta Iquitos.


Con profundo dolor e indignación, los padres de Carlos Américo Torres Torres, joven soldado de apenas 20 años, denunciaron públicamente lo que consideran un total desamparo por parte del Ejército Peruano, luego de que se les negara apoyo para trasladar el cuerpo de su hijo hasta la ciudad de Iquitos.
El joven militar fue hallado sin vida el pasado 26 de diciembre en la zona del río Putumayo, en la frontera norte del país. Su muerte, según la familia, se habría producido en circunstancias violentas que aún no han sido esclarecidas, generando serias dudas y un profundo cuestionamiento sobre lo ocurrido.
De acuerdo con el testimonio de sus padres, el cuerpo de Carlos Américo habría sido enterrado en la zona fronteriza por sus propios compañeros de armas, sin que se haya permitido a la familia participar del proceso ni recibir información clara sobre las causas del fallecimiento. Ante ello, los progenitores acudieron a la Comandancia del Ejército ubicada en el Malecón Tarapacá, en Iquitos, solicitando pasajes y apoyo logístico para trasladarse hasta Güeppí, con el fin de gestionar la exhumación y repatriación de los restos. Sin embargo, aseguran haber recibido una respuesta negativa por parte de los altos mandos.
Los familiares indicaron que las autoridades comunales del lugar donde fue sepultado el soldado se mostraron dispuestas a colaborar con la exhumación del cuerpo, pero la falta de recursos económicos les impide viajar hasta la zona. Por esta razón, hicieron un llamado urgente a las autoridades regionales, municipales y a organizaciones solidarias, solicitando apoyo para cubrir los gastos de traslado y poder darle sepultura a su hijo en su ciudad natal.
Carlos Américo Torres Torres deja en la orfandad a un niño de tan solo un año de edad. Sus padres expresaron que confiaron plenamente en las Fuerzas Armadas para la protección de su hijo y hoy no logran comprender la falta de respaldo institucional en uno de los momentos más dolorosos de sus vidas.
La familia espera que este caso sea atendido con sensibilidad, humanidad y responsabilidad, y que se esclarezcan las circunstancias de la muerte del joven soldado, cuyo fallecimiento hoy enluta no solo a sus seres queridos, sino también a quienes exigen justicia y respeto para quienes sirven al país.
(C. Ampuero)






