- El sacerdote y médico invita a participar este domingo 26 de julio en la edición 23 del Trote de la Solidaridad, una jornada que permitirá sostener las cuatro casas que atienden a personas en situación de vulnerabilidad


El padre Raymundo Portelli conoce de cerca el rostro de quienes necesitan ayuda. Desde su labor sacerdotal y como médico, atendiendo también a través del consultorio social de la parroquia San Martín de Porres, ha acompañado durante años a personas enfermas, adultos mayores abandonados, ciudadanos sin un lugar donde dormir y jóvenes que luchan por superar las adicciones. Este domingo 26 de julio volverá a convocar a la población de Iquitos para caminar junto a ellos, esta vez en la edición 23 del Trote de la Solidaridad.
La actividad busca reunir fondos para sostener las cuatro casas de ayuda social vinculadas a la parroquia San Martín de Porres de Iquitos. Para el padre Portelli, más que una actividad deportiva, la jornada representa una oportunidad para ponerse en el lugar de quienes atraviesan momentos difíciles y demostrar que un pequeño aporte puede convertirse en alimento, medicinas y cuidados para una persona que los necesita.
“Es un acto humano. Quiero colaborar, ser solidario con las personas que están pasando momentos difíciles en la vida”, expresó el sacerdote al invitar a toda la ciudadanía a sumarse, sin importar posiciones políticas o creencias religiosas.
Los recursos recaudados serán destinados íntegramente a Algo Bello para Dios, que acompaña a personas que requieren cuidados paliativos; Talita Kumi, donde se trabaja en la rehabilitación de personas con problemas de adicción; Betania, que brinda cada noche un lugar donde dormir a unas 40 personas; y Santa Rosa de Lima, hogar de 45 adultos mayores que anteriormente vivieron en situación de abandono.
El padre Portelli explicó que el Trote de la Solidaridad constituye uno de los principales respaldos económicos para estas obras. En años anteriores, lo conseguido durante una sola jornada permitió cubrir aproximadamente un tercio de los gastos anuales de las cuatro casas. Cada aporte recibido se convierte así en medicamentos, alimentos y atención para quienes dependen diariamente de estos espacios.
La jornada comenzará en la avenida del Ejército 1414, donde desde las 7:00 de la mañana se recibirán colaboraciones a partir de 10 soles. A las 10:00 se realizará la concentración principal y posteriormente los participantes iniciarán una caminata hasta la plaza de Armas de Iquitos. Desde allí, quienes deseen podrán continuar trotando hasta la parroquia San Martín de Porres.
Con el entusiasmo que lo caracteriza y la cercanía que mantiene con la población católica de Iquitos, el padre Raymundo volverá también a participar del recorrido. Junto a él estarán sacerdotes, religiosas, jóvenes en proceso de rehabilitación y ciudadanos que cada año encuentran en esta actividad una manera sencilla de ayudar a los demás.
La invitación del sacerdote es, finalmente, a mirar más allá del trote y entender lo que representa cada participación. Este domingo, caminar algunas cuadras y entregar una colaboración podrá significar ayudar a que un adulto mayor tenga un hogar, que una persona enferma reciba sus medicamentos, que alguien no tenga que pasar la noche en la calle o que un joven encuentre una nueva oportunidad para reconstruir su vida.
(K. Rodriguez)





