- Párroco de Nuestra Señora de Loreto reflexionó sobre la primera encíclica del papa León XIV y su llamado a proteger la dignidad humana frente al avance tecnológico.
El padre Juan Carlos Mego, párroco de la iglesia Nuestra Señora de Loreto, reflexionó sobre los alcances de la encíclica Magnífica Humanitas, primera carta del papa León XIV, centrada en el impacto de la inteligencia artificial sobre la dignidad humana.
Durante una entrevista, el sacerdote señaló que la Iglesia no se opone al avance de la ciencia ni de la tecnología, sino que busca promover una reflexión ética sobre el uso de estas herramientas en la vida cotidiana, la educación, el trabajo y las relaciones humanas.
Mego explicó que la inteligencia artificial puede ser de gran utilidad para el desarrollo, la comunicación y la evangelización, siempre que se utilice como un instrumento al servicio de las personas y no como una herramienta que reduzca, reemplace o condicione la libertad humana.
Sin embargo, advirtió que el uso indiscriminado de estas tecnologías podría generar nuevas formas de dependencia y desigualdad, especialmente cuando su control queda en manos de grandes corporaciones y no existe una regulación ética clara desde los Estados.
El párroco también alertó sobre los riesgos que enfrentan niños y adolescentes, quienes muchas veces acceden a dispositivos digitales sin acompañamiento familiar suficiente, quedando expuestos a contenidos, dinámicas y formas de comunicación que pueden afectar su formación.
Asimismo, señaló que la inteligencia artificial plantea desafíos en el ámbito laboral, debido a que algunas actividades humanas podrían ser reemplazadas por sistemas automatizados, afectando el derecho al trabajo y la realización personal de las personas.
En ese sentido, recordó que para la Iglesia existen bienes universales que no pueden ser negociados, como la dignidad humana, la justicia, la verdad, la privacidad y el valor del trabajo, los cuales deben estar por encima de cualquier innovación tecnológica.
Finalmente, el padre Juan Carlos Mego sostuvo que la encíclica del papa León XIV debe entenderse como un llamado a debatir y tomar conciencia sobre el uso responsable de la inteligencia artificial, remarcando que estos avances deben contribuir al progreso humano y no convertirse en una nueva forma de esclavitud. (K. Rodriguez)






