- Luego de recibir el alta médica.


Con un collarín en el cuello y aún con los parches que le pusieron las vías en ambas manos, Juan Eli Reyes Luján, padre de los dos menores fallecidos en el fatídico accidente de tránsito del kilómetro 53 de la carretera Iquitos-Nauta, llegó hasta el cementerio “El Ángel” en la ciudad de Nauta, para dar el último adiós y cristiana sepultura a sus menores hijos.
El dolor lo llevaba por dentro, su mirada no se quitaba de los ataúdes de sus hijos. Con sus manos cruzadas a la altura de la cintura, hasta ahora Juan Eli, no puede asimilar esta irreparable pérdida.
Llegó un momento en que se quebró y protagonizó una desgarradora escena de dolor. El ciclo de la vida es que los hijos entierran a sus padres, pero esta vez pasó, lo contrario. El padre tuvo que enterrar a sus hijos.
“Nos sorprendió verle en el cementerio, pensábamos que aún estaba en la clínica, pero era la decisión de él y no podíamos decirle que no. El sacó fuerzas de flaqueza para poder estar frente a los ataúdes de sus hijos, en su situación cualquier padre no lo haría. Aparentemente estaba fuerte, estaba tranquilo, con una mirada de un lugar a otro, pero que no las quitaba de sus pequeños. El dolor lo llevaba por dentro”, contó una persona muy allegada a la familia.
La mamá y el hijo mayor se vienen recuperando de sus heridas en una clínica de Iquitos. Hasta el momento la progenitora no tiene conocimiento del fallecimiento de sus dos menores niños.
Juan Eli mientras se encontraba en el cementerio, estaba acompañado de un personal de salud para que le asista ante cualquier adversidad que se registrase en ese momento. Los niños fueron enterrados en medio del llanto y el dolor. Descansen en paz. (C. Ampuero)





