- Párroco de Punchana destacó que la tecnología debe estar al servicio de las personas y no reemplazar la capacidad humana de decidir y pensar.
El padre Agustín Raygada, párroco de la iglesia La Inmaculada Concepción de Punchana, reflexionó sobre el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad y la preocupación existente sobre su influencia en la vida humana, especialmente tras el pronunciamiento realizado por el papa León XIV en su primera encíclica.
Durante una entrevista, el sacerdote explicó que la inteligencia artificial busca emular el pensamiento humano mediante algoritmos y sistemas tecnológicos capaces de procesar información y generar respuestas similares a las de una persona.
Sin embargo, advirtió que, pese a sus beneficios en áreas como el desarrollo, la comunicación y el acceso a la información, también existe un riesgo creciente por el uso inadecuado de esta tecnología, especialmente cuando se pretende reemplazar la capacidad humana de decidir, razonar y actuar con libertad.
El padre Raygada señaló que la encíclica del papa León XIV pone sobre la mesa un debate mundial respecto al impacto de la inteligencia artificial en la dignidad humana, cuestionando además el uso de estas herramientas con fines bélicos, militares o de control social.
Asimismo, indicó que uno de los mayores peligros es que las personas dependan excesivamente de la tecnología, reduciendo su capacidad de análisis, comprensión y búsqueda de la verdad, situación que podría afectar principalmente a niños y jóvenes en proceso de formación.
El sacerdote también alertó sobre el riesgo de que la inteligencia artificial desplace puestos de trabajo o amplíe las brechas entre países desarrollados y naciones emergentes, debido al acceso desigual a estas tecnologías.
En ese sentido, sostuvo que la inteligencia artificial puede servir como una herramienta de apoyo, pero recalcó que nunca debe sustituir la libertad, conciencia y razonamiento propios del ser humano.
Finalmente, el párroco de Punchana destacó la importancia de abrir el debate sobre este tema en todos los espacios de la sociedad, señalando que el avance tecnológico debe estar siempre orientado al bienestar de las personas y al respeto de la dignidad humana.
(K. Rodriguez)





