-Director del Centro de Rehabilitación Mental, asegura
– En Iquitos están apareciendo cada día más personas con alteraciones mentales y eso debe llamar la atención de todos.
– ¿Qué es lo que viene ocurriendo para que día a día se reporten nuevos casos clínicos?
– Director Néstor Aguilar, asegura que el Ministerio Público y el Juzgado de Familia son los responsables de actuar ante los casos observados.
Según declaraciones del doctor Néstor Aguilar, sólo un caso de un paciente que antes estuvo en el conocido centro de rehabilitación mental CREMI es el que se ve por las calles (caso de la paciente Nora); agregando que el resto de los que se ven por diversas calles son pacientes nuevos y eso debe llamar sumamente la atención a los órganos competentes, así como a las autoridades competentes para que entreguen un diagnóstico sobre lo que viene ocurriendo en Iquitos, donde aparentemente el derroche de «alegría» está en toda la «Isla».

¿Doctor, alguien tiene que actuar porque no es dable que cada día se vean a más pacientes mentales prácticamente abandonados en las calles?
-Ese trabajo le corresponde a la Fiscalía a través del Poder Judicial. Algunos casos pasan a los hospitales y si se necesita de una rehabilitación de más tiempo se derivan al CREMI. No los estamos abandonando, la Fiscalía abre el proceso de investigación y pasa al Juzgado de Familia, ahí dan la orden de internamiento ya sea para el hospital o el Cremi.
Los pacientes que andan por las calles son nuevos, nosotros sí estamos haciendo seguimiento a los que han salido de alta del Cremi. Cada hospital brinda la atención solicitada para el paciente, si el hospital no puede tenerlo por mucho tiempo temporalmente lo enviamos al Cremi. El centro no está cerrado, aún hay ahí 41 internos porque no tienen a dónde ir.
Lo que se quiere es adquirir las casas como en otros países, Casas de Medio Camino, esperamos que el 2011 se puedan conseguir. La idea es que el paciente no ande por las calles abandonado. Nosotros queremos personas rehabilitadas pero no como estaban en el Cremi, sino en una casa donde puedan vivir y hacer actividades normales, que puedan producir, trabajar, hay que vencer la discriminación, el estigma que tiene el paciente con enfermedad mental.






