-Esta vez alumnos y alumnas del colegio Maynas fueron sorprendidos en la misma casa manteniendo aparentemente relaciones sexuales 
Esta vez sí se pasaron. Al parecer, los alumnos del Colegio Nacional Maynas no aprendieron la lección y nuevamente reincidieron en lo mismo, pero esta vez sí que fueron más allá. Personal del serenazgo de Punchana nuevamente se constituyó hasta la vivienda ubicada en la calle «Fujimori» con «3 de Junio»-AH 28 de Julio para verificar in situ que otra vez alumnos del Colegio Maynas estaban en dicho lugar el día miércoles. Y efectivamente, fueron cuatro menores entre hombres y mujeres que fueron sorprendidos por los agentes manteniendo, al parecer, relaciones sexuales dentro de esta casa. Fue una llamada telefónica a la base del serenazgo de Punchana que los alertó para que fueran al lugar e intervengan a estos alumnos que tenían aun puesto el tradicional uniforme de colegio. Al llegar a la vivienda indicada, un sereno abrió la puerta que se encontraba trancada por atrás, y al entrar encontró a un estudiante con el dorso desnudo y echado sobre un colchón que se encontraba en el suelo mientras que sus demás compañeros, al notar la presencia de los serenos intentaron escaparse por la parte posterior de la vivienda, pero fueron intervenidos por los agentes. Según los vecinos del lugar, no es la primera vez que los alumnos llegan hasta esta casa para cometer sus «travesuras», ellos presumen que en este lugar dan rienda suelta a sus más bajas pasiones debido a que entran uniformados y salen con ropa de calle e incluso en algunas oportunidades vieron que metían botella de licor conocido como «clímax» para embriagarse. Los agentes al momento que revisaron el lugar encontraron un colchón, un mueble, preservativos y botellas vacías de trago que al parecer habían sido utilizados por los alumnos de este colegio que les gusta escaparse de clases. Los escolares de primer y segundo año de secundaria fueron identificados con las iniciales A.L.S.R. (14), P.S.M.P (16), T.S.C.A (15), H.E.M.LL (16), todos ellos fueron llevados hasta la comisaría del sector, en donde fueron esperados por los profesores del colegio, quienes no podían creer que sus alumnos fueron nuevamente llamaron la atención de la prensa, pero no por sus buenas acciones, sino por la forma como dejaron mal con sus actitudes a sus padres, compañeros y profesores en general. (C. Ampuero)






