- Observatorio de Minería Ilegal advierte que la contaminación por mercurio ya representa un riesgo para más de 500 mil personas y pide ampliar la prohibición de concesiones mineras en toda la cuenca
Comunidades indígenas, organizaciones civiles e instituciones religiosas vienen impulsando acciones conjuntas para exigir una protección permanente de toda la cuenca del río Nanay, principal fuente de abastecimiento de agua potable para más de 500 mil habitantes de Iquitos y de sustento para numerosas poblaciones ribereñas.
La integrante del Observatorio de Minería Ilegal, Karina Garay, señaló que desde el año pasado la organización viene alertando sobre las consecuencias de la actividad minera ilegal en la cuenca, especialmente por la presencia de mercurio, cuyos efectos ya han sido detectados en comunidades ubicadas incluso lejos de las zonas donde se desarrolla la extracción ilegal de oro.
Explicó que el mercurio utilizado en la minería se desplaza a través del agua y de los peces que forman parte de la alimentación diaria de las poblaciones amazónicas, generando un grave riesgo para la salud debido a que este metal pesado puede transmitirse de generación en generación.
Garay informó que el Observatorio también participa en las acciones impulsadas para impedir la aprobación de nuevos petitorios mineros presentados ante el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet). Asimismo, indicó que vienen respaldando la propuesta de emitir una nueva norma que prohíba el otorgamiento de concesiones mineras en toda la cuenca del Nanay y no solo en una parte de ella.
La especialista recordó que el Decreto Supremo N.º 022-2024 únicamente suspendió el otorgamiento de concesiones en aproximadamente el 15 % de la cuenca, medida que vencerá en noviembre próximo, por lo que consideró necesario aprobar una nueva disposición que garantice la protección integral del río.
Añadió que diversos pronunciamientos emitidos por instituciones como el Vicariato Apostólico de Iquitos, Sedaloreto y la Contraloría General de la República coinciden en advertir que la contaminación del Nanay comprometería el abastecimiento de agua potable para la ciudad de Iquitos y afectaría directamente la salud de la población.
Respecto a la respuesta ciudadana, Garay sostuvo que existe una creciente preocupación en Loreto frente al avance de la minería ilegal y destacó las movilizaciones y pronunciamientos promovidos por organizaciones sociales, comunidades e instituciones que demandan preservar el río Nanay como fuente de vida y alimentación para la región.
Finalmente, señaló que la expansión de la minería ilegal también evidencia la ausencia del Estado en las zonas más alejadas de la Amazonía, donde las necesidades económicas favorecen el desarrollo de actividades ilícitas. En ese sentido, exhortó al Gobierno Central, a las nuevas autoridades y a los representantes de Loreto a impulsar políticas públicas que protejan de manera definitiva toda la cuenca del río Nanay.
(K. Rodriguez)




