- En punto estratégico Yarana.

Tres importantes organizaciones que representan a comunidades y áreas naturales protegidas de la cuenca del río Nanay alzaron su voz de alerta frente a la reciente retirada temporal de personal policial del Puesto de Vigilancia de Yarana, ubicado en una zona estratégica para el control y la seguridad de esta importante cuenca hidrográfica.
La Coordinadora de Comunidades Campesinas y Nativas de la Cuenca del Nanay, el Comité de Gestión de la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana y el Comité de Gestión del Área de Conservación Regional (ACR) Alto Nanay Pintuyacu Chambira emitieron un pronunciamiento conjunto dirigido a toda la opinión pública iquiteña, recordando que del río Nanay depende directamente el abastecimiento de agua potable para casi medio millón de personas en la ciudad de Iquitos.
“Antes de la llegada de la Policía, este puesto fue asaltado dos veces en menos de un año, poniendo en grave riesgo la vida de los guardaparques y la operatividad del mismo”, indicaron las organizaciones. Advirtieron además que la zona ha sido recientemente documentada como escenario de actividades ilegales, muchas de ellas ligadas a minería ilegal y a la presencia de grupos criminales internacionales armados.
Aunque celebraron que el 7 de agosto el personal policial haya retornado a Yarana, las organizaciones exigieron que esta presencia no sea intermitente. “Solicitamos que la Policía Nacional del Perú institucionalice y fortalezca su presencia en la cuenca del Nanay, como parte de su labor de proteger a las personas y los recursos naturales vitales para la ciudad”, señalaron.
Entre los pedidos más urgentes destacan:
Que la PNP mantenga una presencia constante y efectiva en el Puesto de Yarana y en la comisaría de Santa María.
Que se promuevan acuerdos concretos con autoridades regionales, el SERNANP y las comunidades locales.
Que se articule un trabajo conjunto entre la PNP, la Marina de Guerra y otros entes responsables de la seguridad territorial.
Que se implementen medidas efectivas de lucha contra la corrupción.
Asimismo, recordaron que más de 4 mil personas habitan la cuenca y conviven en paz gracias a los esfuerzos de conservación y vigilancia de los propios pobladores, organizaciones comunales y entidades como el SERNANP. “Nuestro compromiso con la protección del Nanay y sus recursos sigue firme, pero necesitamos el respaldo real y sostenido del Estado”, recalcaron.
El río Nanay es considerado el principal afluente que provee de agua potable a Iquitos. Su cuenca, rica en biodiversidad y vital para la sostenibilidad de la región, enfrenta constantes amenazas por actividades ilícitas y falta de presencia efectiva del Estado.
Las organizaciones firmantes hicieron un llamado urgente a las autoridades competentes para implementar en el corto plazo las medidas exigidas y garantizar los derechos fundamentales de las comunidades a vivir en un ambiente sano, seguro y equilibrado. (C. Ampuero)





