- Pobladores de San José de Lupuna viajan varias horas para poder votar.


En plena Amazonía peruana, a orillas del río Nanay, se encuentra el caserío San José de Lupuna, una comunidad donde ejercer el derecho al voto no es una tarea sencilla.
Más de 2,500 habitantes deben iniciar una travesía que puede superar las tres horas por vía fluvial, navegando por el río Nanay hasta conectar con el río Amazonas, para recién llegar a su centro de votación. Pero eso no es todo. Algunos pobladores incluso caminan cerca de una hora antes de abordar una embarcación.
Dolly Pacaya, teniente gobernadora del caserío, señala que cada proceso electoral representa un verdadero desafío para la comunidad. Además de sus funciones como autoridad, también es directora del colegio intercultural de la zona, institución que, si bien cuenta con docentes, necesita con urgencia mejoras en su infraestructura.
Por su parte, Jorge Pacaya, agente municipal, denuncia el abandono histórico del Estado. San José de Lupuna no cuenta con servicios básicos: no hay agua potable, energía eléctrica ni veredas peatonales.
A pesar de las dificultades, los pobladores aseguran que cumplirán con su deber cívico en estas elecciones.
San José de Lupuna también es una comunidad que conserva sus tradiciones. Aquí se produce fariña y tapioca a base de yuca, alimentos esenciales que forman parte del desayuno diario de los niños.
Una realidad que refleja no solo el compromiso ciudadano, sino también las profundas brechas que aún existen en las zonas más alejadas del país.
(C. Ampuero)





