- Apu ticuna y ciudadano mestizo son asesinados en menos de una semana
Una escalada de violencia sin precedentes ha sembrado el miedo en las comunidades de Bellavista Callarú y Caballococha, ubicadas en la provincia de Mariscal Ramón Castilla, región Loreto. En menos de una semana, dos asesinatos por encargo han estremecido a los pobladores, revelando la creciente penetración del crimen organizado en la frontera amazónica.
El primer hecho de sangre se registró en Bellavista Callarú, donde el Apu de la comunidad nativa Ticuna fue atacado por presuntos sicarios. Aunque su identidad permanece en reserva por razones de seguridad, autoridades comunales han condenado el crimen y exigido justicia, calificando el hecho como un atentado contra los derechos y la autonomía de los pueblos indígenas amazónicos.
Pocos días después, otro homicidio conmocionó a Caballococha. La víctima fue identificada como Marco Antonio Rosales Lazo (37), natural del distrito de Raymondi, provincia de Atalaya (Ucayali), conocido entre sus allegados como “Tony”. Según testigos, el ataque se produjo en plena vía pública, en la calle 1ro de Setiembre, donde un sujeto armado lo interceptó y le disparó a quemarropa.
El herido fue trasladado de emergencia al centro de salud local, pero los médicos solo pudieron confirmar su deceso. La Policía Nacional ha iniciado las investigaciones para identificar a los responsables y esclarecer las causas del crimen.
La población, atemorizada y cansada de la violencia, reclama la presencia permanente de las fuerzas del orden, así como un plan integral de seguridad que permita frenar el avance del sicariato y las redes criminales que operan en la zona fronteriza.
Vecinos y líderes comunales advierten que el miedo se ha apoderado de las calles, y que muchos habitantes evitan salir de noche por temor a nuevos ataques. La situación en Bellavista Callarú y Caballococha refleja un alarmante deterioro de la seguridad en la Amazonía peruana, donde la ausencia del Estado y la impunidad parecen haber abierto la puerta a la violencia sin control.
(C. Ampuero)





