- Gilter Yuyarima, dirigente la comunidad Nueva Alianza.
Tras 19 días del atentado que se produjo al oleoducto norperuano que dejó un derrame de crudo de petróleo cerca de la comunidad indígena Nueva Alianza, distrito de Urarinas, provincia de Loreto, los pobladores afirman estar sumergidos en altos grados de contaminación. Mientras no les llega ningún tipo de apoyo, ni del Estado ni de la empresa privada.
Muy contrario a lo que sucedió en la costa, desastre ambiental que contó con apoyo nacional, lo que sucede en Nueva Alianza, una localidad de alrededor de 1200 personas en Loreto, no parece llamar la atención de nadie, ni de los mismos loretanos. Tal es así que el dirigente Gilter Yuyarima tuvo que llegar hasta Iquitos para pedir ayuda, y es que asegura que el crudo de petróleo se observa hasta en los baldes que sacan de la quebrada para bañarse.
Como se recuerda, el gerente de operaciones de Petroperú, Óscar Vera, indicó que el crudo de petróleo no pasó a la quebrada de la localidad, “infiernillo”, gracias al canal de contención. Sin embargo, de acuerdo a los pobladores, este canal fue desbordado por el agua de lluvias. Por ello, los comuneros deben viajar 5 minutos en bote motorizado hasta el río Marañón para traer agua limpia.
No obstante, esta medida no alcanza para todos, por lo que de todas maneras hay personas que usan la quebrada para sus diferentes necesidades “Hay algunos que igual consumen de la quebrada . Nuestros niños igual se bañan con petróleo. Las mamás recogen el agua con baldes y se ve la sustancia en el fondo”, declaró el dirigente.
Yuyarima comenta que no entiende como hay personas que culpan a los miembros de la comunidad de causar el desastre, puesto a que son ellos quienes se ven afectados con los derrames de petróleo. “No existe ningún beneficio de eso, más bien las pérdidas son incluso a largo plazo” manifestó.
Finalmente, exhortó a las autoridades a visitar la comunidad y corroborar los hechos. “Hasta el momento no ha llegado nadie. Ni la municipalidad, ni el Gobierno Regional. Petroperú ha llegado al oleoducto pero no a la comunidad a hablar con la gente. Les invitamos a que vengan a ver la realidad,”, concluyó.
(A. Padilla)






