Nunca, ni antes ni después de los trabajos del alcantarillado, las calles de Iquitos estuvieron en tan pésimas condiciones. Las vías principales y las transversales presentan un deterioro total con huecos y desniveles, constituyendo un peligro por demás presente, que ya ha cobrado vidas que en el colmo de lo absurdo se perdieron, por un hueco en la pista.
El distanciamiento entre las autoridades del Gobierno Regional y de la Municipalidad de Maynas, se ha superado con la mejor disposición del alcalde encargado en convenir con la máxima institución regional la realización de obras importantes que, más que importantes, son urgentes, impostergables.
Las calles son las vías por donde los vehículos se desplazan a sus diferentes destinos. Esas vías deben de estar libre de obstáculos o condiciones que no permitan el fluido desplazamiento de carros y motos. Sin huecos, sin desniveles, sin tramos acalaminados por donde los vehículos van como saltando con la consiguiente incomodidad de los usuarios.
La cantaleta mediática de que la culpa de todas las desdichas y desgracias que suceden en Iquitos las tienen los chinos y el presidente regional, se está acabando. Ahora con las buenas relaciones entre la municipalidad y el gobierno regional, se espera que en el más breve plazo posible se dé inicio a poner nueva cara a Iquitos, comenzando por los lugares o zonas donde ya se hicieron los trabajos del alcantarillado. Que el mantenimiento del buen estado de la ciudad es responsabilidad de la municipalidad, cierto, para eso los vecinos pagan sus arbitrios. Pero ahora que se da el caso de posibilidades de ayuda de parte de la institución regional, mejor. Es momento para hacer las cosas, no para posar para la foto de portada. Una vez concluida la remoción, veremos si el aplauso es merecedor.
No esperemos un accidente fatal más. No caigamos en la inercia, en la desidia, en el quedarse sentado en el sillón del escritorio sin hacer ni importarle nada. Las autoridades han sido elegidas para gobernar en nombre de los electores, de los vecinos, de la comunidad, del pueblo. Son las autoridades las encargadas de administrar el buen uso de los recursos y utilizarlos en obras para el bienestar colectivo. Que no se olvide eso.






