- Expresa el reconocido maestro Jair Márquez Freitas, luchador de grandes batallas a favor del magisterio loretano.

El tiempo pasa. Para nadie se detiene. Los años van cayendo uno tras otro, hasta que llega el momento del cese o jubilación de la tarea realizada en esta vida. (Para los que cuentan con un trabajo).
A diferencia de otros países donde se cuida y dignifica al maestro con cariño en sus años de reposo; en el Perú ese cuidado tiene sin cuidado a las autoridades de turno. Aparentemente no les interesa cumplir con el abono económico que por derecho les corresponde.
Lo que, en resumen, termina siendo una ingratitud hacia quienes formaron a las múltiples generaciones venideras. El día jueves los maestros y jubilados del sector, se confundieron con la masa de trabajadores del gobierno regional. También protestaron.
“Estos son aquí están los cesantes de educación” se les escuchaba. Algunos ya con la voz tenue, pero con la frente en alto al reclamar sus derechos laborales.
“Ya estamos viniendo en varias oportunidades, la última vez nos recibió Andrés Salas, del área de protocolo, cómo pues, él no es un funcionario. Salimos desilusionados. Nos citan para otros días y lo mismo, no nos atienden y así no conseguimos solución a nuestras demandas.
Tenemos una serie de demandas que no cumplen en pagarnos, incluso las que tienen mandato judicial. Yo recuerdo que antes cuando un trabajador tenía una sentencia judicial, en menos de 24 horas le estaban pagando. Ahora no es así, pese a que estarían cometiendo prevaricato. Ya no sabemos a quién acudir para ser escuchados.
Tengo compañeros que vienen desde la zona rural, algunos que ya no pueden ni caminar, pero que luchan por sus demandas. Otros compañeros que están en la ciudad, pero es difícil su movilidad a este tipo de eventos, por eso estamos todos nosotros” habló el ex director del colegio San Martín, Jair Márquez. (LMHL).





