Pudo haber tenido ganas de jugar pero con eso no basta. Cuando la salud está mal, no te sale nada bien. Eso le sucedió a Osnar Noronha el sábado por la noche pues, por lo visto, jugó debilitado ya que se paraba cayendo sólo cuando intentaba encarar al rival.
No mostró esa fuerza de otros partidos debido a que desde el martes presentaba una infección estomacal, que incluso lo marginó del cotejo ante Cristal.
¿Entonces porqué jugó? Tal vez porque se le vio bien en los entrenamientos y porque no hay a quién más poner en ese puesto. Diego Pizarro es delantero y Ryan Salazar no te aguanta un partido completo, ni un tiempo siquiera.





