- Habló el Comandante del Ala Aérea N° 5- Mayor General FAP Carlos Eduardo Cerna Barra, en su discurso de orden por el Día de la FAP y el 84 aniversario de la inmolación del Héroe José Quiñones Gonzales.


Y esa expresión es la que quisieran escuchar todos los pobladores que viven en los distritos más lejanos del país, como son los que están en la zona fronteriza del Putumayo.
Una provincia a la que únicamente se puede llegar por aire y por río, pero por río luego de navegar en lancha por unos 15 o 20 días. Porque ellos jamás podrán pagar un pasaje de 400 soles en una avioneta de un vuelo chárter y 4 soles por kilo de carga.
Urge que los vuelos de la FAP lleguen a los distritos alejados, no solo hasta El Estrecho que es el corazón de la provincia, sino a todos los moradores del resto de la zona fronteriza, como una muestra genuina, neta, clara y cierta, que confirma parte del discurso de orden del general del aire.
“Hoy más que nunca la FAP reafirma su compromiso con la defensa de la soberanía nacional y la protección de los intereses como Estado. Somos un componente esencial del poder militar del país, contribuyendo decididamente a garantizar la seguridad y estabilidad del territorio patrio, incluso en las zonas más alejadas del país, como la vasta y estratégica región Loreto.
En un territorio tan complejo como la Amazonía, la selva, con sus ríos que desafían la conectividad del país, la FAP se convierte en un pilar fundamental para mantener la presencia del Estado, la paz social y el desarrollo nacional. En esta región geopolítica clave, contribuimos activamente a la defensa del Perú frente a amenazas internas y externas, asegurando el control, la vigilancia de nuestras fronteras aéreas.
Ejecutando operaciones diferentes contra la ilegalidad, el narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando. Pero nuestra labor no se detiene ahí, la FAP también está al servicio y acción en tiempo de paz. Contribuimos al orden interno, brindamos apoyo a las autoridades nacionales y regionales ante situaciones de emergencia, de desastres naturales y otras situaciones. Incluso en conflictos sociales, siempre en el marco de la legalidad y el respeto a los derechos humanos.
Somos aliados claves en el desarrollo económico y social del país, a través de apoyo logístico, transporte de personal médico, bienes esenciales y programas sociales del Estado. Llegamos a lugares donde la presencia del gobierno sería imposible sin el brazo aéreo de la región. Nuestras aeronaves han trasladado a decenas de personas del sector salud, insumos, personas a las comunidades rurales, alejadas por la geografía, pero nunca olvidadas por el Perú.
Hoy desde Loreto renovamos nuestro compromiso con el país y reafirmamos nuestra misión que es profundamente humana, no por reconocimiento sino por vocación. Volamos no por rutina sino por convicción. Cada vez que un motor se enciende es por una causa que nos une, el bienestar de todos los peruanos.
En esta ocasión especial rindo homenaje a todos los integrantes de la FAP. A los que planifican y a los que ejecutan, a los que vuelan y a los que dan soporte en tierra. A los que han servido y ahora a los que siguen el legado de nuestro héroe Quiñones, energía, preparación y lealtad, soporte y profesionalismo en esta zona amazónica, muestra del temple de nuestra institución”, expuso Cerna Barra. (Luz Marina Herrera Lama).





