- Habló el Padre Walker Dávila, jefe de la parroquia Santo Cristo de Bagazán.


El Padre se pronunció sobre el Informe del INEI, que coloca a Loreto en el primer lugar de pobreza a nivel nacional.
“Cuando lo leí, me estremecí. La postura que más o menos hemos tenido a lo largo de la historia en la parroquia Santo Cristo de Bagazán, es que siempre ha estado cerca de los pobres.
Asumí la parroquia hace 9 años, recuerdo que fue en octubre del año 2016, cuando el Papa había declarado el Año de la Misericordia, y fue en esa sintonía que un grupo de agentes pastorales decidimos hacer acción por los pobres.
Cuando leí esos datos del INEI, tuve un sentimiento bien triste por esta región. Es verdad que no vamos a solucionar y acabar con la pobreza. Pobreza no solo de dinero monetario, sino multidimensional. Esto tiene sus reversos. Pero creo que la pobreza tiene un fondo más interior en el ser humano.
La pobreza no es solo material, sí escandaliza un poco que Loreto tenga el primer lugar en la estadística. Es paradójico porque acá hay muchas cosas por hacer. Entonces hay que ver qué hacemos desde nuestra opción, desde la Iglesia, desde el lugar donde nos encontremos, como para ayudar a los demás, a los más pobres.
Hay algunos que tienen prejuicios y dicen que la Iglesia no va a solucionar esos problemas, que esa tarea es del sistema público del gobierno. Estoy completamente de acuerdo con eso, pero quién nos impide anunciar el evangelio de manera integral.
Lo integral es el alma y el cuerpo, no es solo alma. El hecho de ofrecer algo dentro de nuestras posibilidades no es malo. Eso nos pide Jesús, no es ninguna invención. No hay impedimento para ayudar a los pobres.
Siento que en el gobierno regional hay mucho dinero, no tengo muchas habilidades para verlo, pero percibo que a veces no saben qué hacer con el dinero y me da pena que eso acabe con corrupción. Y esa es una gran pobreza en todo nuestro país. El tema de la corrupción interior de nuestras vidas también, pero eso (corrupción) impide mejorar la calidad de vida de tantas personas. O atender solo a los que nos quieren entre comillas y a los que no, entre comillas también, no los atendemos.
Debemos hacer desde la Iglesia un trabajo en conjunto, de unidad, aunque pensemos de manera distinta, esa es la riqueza de la vida. En la parroquia nos hemos comprometido en ayudar al pobre. Todos han ido haciendo varias actividades. La Iglesia, todos nosotros no debemos estar alejados de los pobres. Son los más vulnerables.





