- Exigen que sus voces sean incluidas en las decisiones.
- La intervención del Cconna reafirma el compromiso del Gorel con una gestión pública inclusiva y con enfoque de derechos.
Las niñas, niños y adolescentes de la región Loreto vienen consolidando un rol cada vez más activo en los espacios de toma de decisiones, ejerciendo plenamente sus derechos a la libertad de expresión, participación, acceso a la información y asociación. En un contexto donde los desafíos ambientales son cada vez más urgentes, su involucramiento representa una señal clara de ciudadanía temprana y compromiso con el desarrollo sostenible.
En Loreto, esta participación se hizo visible durante su intervención en la Comisión Ambiental Regional, espacio técnico donde alzaron su voz para que sus opiniones y propuestas sean tomadas en cuenta en asuntos que impactan directamente en su presente y futuro. Con argumentos sólidos y una mirada crítica, las y los adolescentes plantearon la necesidad de fortalecer las acciones frente a la contaminación, la deforestación y la inadecuada gestión de residuos sólidos.
En este contexto, la Gerencia Regional de Desarrollo Social, a través del Consejo Consultivo de Niñas, Niños y Adolescentes (Cconna), participó en la sesión ordinaria de la Comisión Ambiental Regional de Loreto, reafirmando el compromiso del Gobierno Regional de Loreto (Gorel) con una gestión pública inclusiva. La presencia de las y los adolescentes en este espacio evidencia la apertura institucional para incorporar la mirada de la niñez en la construcción de políticas vinculadas a la gestión ambiental y al desarrollo sostenible.
Durante la sesión, los representantes del Cconna expusieron preocupaciones concretas respecto a la protección de los recursos naturales, la calidad del agua y la necesidad de promover una educación ambiental más dinámica en las instituciones educativas. Asimismo, propusieron campañas de sensibilización comunitaria y una mayor fiscalización de actividades que generan impacto ambiental negativo en la región.
Su intervención no solo fortalece el diálogo intergeneracional, sino que consolida una gobernanza más democrática y orientada al bienestar integral de la población. Reconocer a la niñez y adolescencia como actores sociales implica entender que sus aportes enriquecen la planificación pública y aportan una perspectiva fresca, innovadora y comprometida con el cuidado del entorno.
Autoridades regionales destacaron la importancia de estos espacios participativos, subrayando que el desarrollo sostenible solo será posible si se construye de manera conjunta, escuchando a todos los sectores de la sociedad. En ese sentido, la inclusión de niñas, niños y adolescentes en la agenda ambiental marca un precedente significativo para la región.
La experiencia reafirma que garantizar la participación activa de la niñez no es solo un acto simbólico, sino una estrategia clave para asegurar políticas públicas más justas, responsables y alineadas con las necesidades reales de la población. En Loreto, las nuevas generaciones han dejado claro que quieren ser parte de las soluciones y que están dispuestas a asumir un rol protagónico en la defensa de su territorio y su futuro.





