Por: Dr. Edwin Villacorta Vigo
No estamos solos, nuestro universo no es único, no solo lo que vemos es lo que existe. Nuestra existencia es una lucha constante por sobrevivir. Hay un mundo microscópico imperceptible a la visión natural, mundo que fue descubierto por Antoni Van Leeuwenhoek hace casi 300 años, quien observó “ANIMÁCULOS” a través de un lente que el mismo confeccionó.
Leeuwenhoek no fue científico, era un humilde vendedor de telas, pero con una gran curiosidad y tenacidad a prueba de balas. Pese a los años transcurridos no hemos avanzado grandemente en la lucha contra ese gigantesco mundo microscópico, mundo que se ha fortalecido con el crecimiento exponencial de cepas resistentes a los antibióticos y ha crecido con el conocimiento de otras partículas vivientes aún más pequeñas, conocidas como virus
Ese mundo microscópico viviente, cuando lo permitimos, ingresa al ser humano y lo coloniza, crece rápidamente, se alimenta de nuestros propios productos metabólicos y destruye nuestras células, produciendo las llamadas ENFERMEDADES INFECCIOSAS. Ello sucede cuando no estamos adecuadamente alimentados, no hemos sido vacunados contra ellos o nuestro sistema inmune está en déficit por ser niño o si tenemos alguna enfermedad inmunoincapacitante
Las neumonías bacterianas son enfermedades infecciosas del árbol respiratorio bajo, específicamente de los pulmones y pueden causar rápidamente la muerte o la incapacidad. Los que más la padecen son los niños menores de 5 años. Las razones están claras. Además, de un sistema inmune poco desarrollado, el mal estado nutricional, la falta de vacunas, súmese a ello la contaminación ambiental con humo de las cocinas o las parrillas, la humedad, el hacinamiento, el uso indiscriminado de antibióticos, el uso sin control de corticoides.
Los síntomas son, al inicio, secreción nasal, tos y luego fiebre, aumento de la tos y agitación o aumento de la frecuencia respiratoria con hundimiento de las costillas al respirar con esfuerzo
Debe ser tratado rápidamente en un centro de salud o derivado al hospital donde existen especialistas pediatras. No olvides, si un niño menor de 5 años respira rápido y se hunde su pechito al respirar, debe ir al médico.
PREVENCIÓN
Para mantener al niño sano:
- Debe estar bien alimentado con leche materna exclusiva hasta los 6 meses y continuar con pecho hasta los 2 años, pero acompañado de una buena comida semisólida o sólida.
- Evite la contaminación ambiental de la casa. Habitaciones bien ventiladas, pero sin humo.
- Vacúnelo, las vacunas le protegerán de dos microbios que pueden producir otitis, faringitis, neumonía y hasta meningitis. El neumococo y el Haemophylus Influenzae. Y de varias otras enfermedades que de manera indirecta le producirán neumonía, como sarampión y tos convulsiva.





