- Vecinos denuncian filtraciones, riesgo de colapso de un muro y presuntas amenazas del ingeniero residente.


Vecinos de la calle 13 de Octubre con pasaje Santa Rosa, en el asentamiento humano Ampliación Las Azucenas, realizaron una protesta luego de verse directamente afectados por la construcción del jardín de infancia Nº 856 “Rosita”. Los pobladores aseguran que la ejecución del proyecto viene generando serios inconvenientes en sus viviendas y calles, al punto de poner en riesgo su seguridad.
Los moradores mostraron fotografías y videos como evidencia de que los encargados de la obra estarían instalando tuberías de desagüe que desembocarían hacia la vía pública, lo que podría ocasionar inundaciones y contaminación ambiental en el vecindario. Según denunciaron, una pared colindante con el terreno donde se levanta el jardín presenta fisuras y daños estructurales que podrían provocar su colapso en cualquier momento.
De acuerdo con los testimonios recogidos, las filtraciones de agua ya habrían afectado algunas viviendas cercanas, deteriorando muros y pisos, además de generar focos de humedad que comprometen la salud de las familias. “No estamos en contra del colegio, solo queremos que la obra se haga bien, sin perjudicarnos”, expresó una de las vecinas afectadas.
Ante la preocupación, los pobladores intentaron dialogar con el ingeniero residente de la obra para buscar una solución técnica y evitar mayores daños. Sin embargo, aseguraron que sus reclamos no fueron atendidos y que, lejos de recibir respuestas, encontraron una actitud desafiante por parte de los responsables del proyecto.
Según denunciaron los manifestantes, el profesional habría amenazado con denunciarlos ante las autoridades, acusándolos de obstaculizar la ejecución del jardín infantil. Este hecho aumentó la tensión en la zona, donde los vecinos afirman sentirse intimidados y desprotegidos frente a la falta de intervención de las entidades competentes.
Los pobladores exigieron la presencia de representantes de la Municipalidad Provincial de Maynas y del Gobierno Regional de Loreto, instituciones encargadas de supervisar la obra, para que verifiquen los daños y dispongan las medidas correctivas necesarias. “Queremos que se construya el jardín, pero con responsabilidad y respeto hacia quienes vivimos aquí”, sostuvieron.
Mientras tanto, los vecinos advirtieron que continuarán con sus protestas hasta obtener una respuesta concreta de las autoridades. Reiteraron que su único pedido es que se garantice la seguridad estructural del proyecto y de las viviendas cercanas, evitando así una tragedia que —según afirman— podría prevenirse a tiempo. (K. Rodriguez)





