-En qué medida somos buenos cristianos.
-Ayer se inició el tiempo litúrgico de 40 días de penitencia de Cristo antes de ser crucificado y resucitar.
-Padre Julián Rodríguez, nuevo párroco de la Iglesia de Santo Cristo de Bagazán, donde empezó la liturgia por Ceniza.
Aunque parezca sacado de un anecdotario, pero la mayoría de cristianos y católicos nos concentramos en las fiestas de carnaval y pasa desapercibida la fecha de Miércoles de Ceniza, como el primer día de la Cuaresma, cuarenta días antes del inicio de la Semana Santa. Esto revela cómo estamos en religión y cuál sería nuestra nota. Seguro casi todos desaprobamos.

En ese sentido, ayer miércoles de Ceniza, según el mandato católico debió ser un día de ayuno y abstinencia. El rito católico precisa que la imposición de la ceniza es realizada sobre los fieles. El sacerdote puede hacer una cruz con la ceniza en la frente de los fieles y decir: «Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida» (Gén. 3:19).
«Significa un tiempo litúrgico de 40 días que nos hace recodar al tiempo de penitencia, tiempo de ayuno, tiempo de oración, tiempo de conversión, y que justamente la iglesia en el plan de participación invita a los fieles no solamente a ir a la misa, someterse también a la invitación que la liturgia le hace como diríamos penitencia, reconociendo los pecados y que nos preparemos dignamente a la Pascua de la Resurrección de Cristo», manifestó el padre Nicolás Juárez.
«A ver si en 40 días podemos compararlo con nuestra vida que ha ido tan bien, generando, naciendo o produciendo también una nueva vida, como toda semilla», recomendando que los fieles lleven a misa una semilla como símbolo de un nuevo nacimiento, a una nueva vida.
«Hay que morir, Cristo muere para resucitar. Nosotros morimos por el sacrificio, por la penitencia, rechazando el pecado. Acudan a las iglesias con espíritu penitencial y en todas las misas se va a imponer las cenizas», indicó Juárez, al momento de informar que el nuevo párroco de la Iglesia de Santo Cristo de Bagazán es el padre Julián Rodríguez. Asistió a dicha iglesia con motivo de la misa por Ceniza.
Como mensaje, dijo, que «tenemos que dejar morir al egoísmo, a los caprichos, morir a tantos apetitos que a veces se dan en nosotros, a las ambiciones. Muertes simbólicas para dar pase a una nueva actitud. Y ojalá sepamos perdonar como Dios nos perdona. Esta es la cuaresma y así entrar ya a la pascua, a vivir la resurrección de Cristo, en Semana Santa». (DL)





