- Que algunas gestiones ediles de Maynas trataron de quitarles por lo que el caso incluso llegó hasta el poder judicial.


Ayer a las 10 y 30 am los miembros del Club de Leones, iban llegando poco a poco hasta el terreno conocido como la “piscina de los leones”, ubicado a un lado del Estadio Max Augustin. Y a espaldas de su local ubicado en la Av. Putumayo.
Minutos más tarde hizo su aparición la gerente general de la municipalidad Naír Burga, acompañada de otros funcionarios. Sobre el importante acontecimiento de recuperación del terreno leonístico, se entrevistó al Dr. Max Theme, presidente del mencionado club.
“Este terreno fue cedido en uso allá por el año 56 para que lo administre la municipalidad ya que el club no contaba con presupuesto. Pero lamentablemente en algunas gestiones anteriores no le dieron la importancia debida y lo convirtieron en un depósito, además que no tenía un cerco y la gente de mal vivir ingresaba a hacer sus cosas. Incluso asaltaban en las noches cuando pasaba la gente por estas instalaciones.
Casi en las últimas gestiones, empezaron los problemas legales, ya querían que el terreno pase a nombre de la municipalidad y eso no podía ser. Se llegó hasta el poder judicial en Lima, donde felizmente y con justicia nos dieron la razón, este terreno nos pertenece.
La gestión actual así lo entendió, la gerente general Nair Burga, está llegando para hacer entrega oficialmente de todas las instalaciones, de todo el terreno que corresponde a la piscina del Club de Leones” habló Theme.
¿Y qué proyectos tienen pensados para más adelante en estos ambientes?
-Bueno el Club de Leones siempre se ha caracterizado por realizar actividades benéficas a beneficio de la población. Se está pensando desarrollar proyectos deportivos para los jóvenes.
Hay varios proyectos en proceso de evaluación, posteriormente se verá su implementación para la programación de actividades. Lo que no se hará en 6 meses obviamente, ya que tenemos presupuesto limitado, pero poco a poco lo iremos mejorando.
Dijo el presidente. Mientras que, al finalizar la ceremonia de entrega, varias mujeres empezaron a recorrer el terreno lleno de árboles de mango, aguajes, mamey, entre otros. Todas respirando y sintiendo un aire delicioso, mientras que afuera la ciudad hervía con el intenso sol que caía de lleno sobre la tierra.





