MI PUNTO DE VISTA SOBRE EL CORTO DE MARCA PERÚ.

POR: JUAN SOREGUI VARGAS.

 

Por enésima vez, el centralismo hace cosas sin consultar muy bien a expertos de Loreto. Me refiero al documental que se transmitió ayer en diferentes canales de televisión. Para los que vivimos en este paraíso, aún de pie, nos parece una puesta en escena forzada, con personajes que siguen un guión un poco inverosímil, salvo algunas escenas.  En primer lugar,  Quistococha, es un lugar no apropiado, porque los que vamos allá observamos a animales enjaulados desnutridos, felinos de hambre, no es un zoológico moderno y personalmente creo que es un atentado contra el derecho de estos animales en cautividad. Creo, sin ironías, que debieron filmar en la reserva Allpahuayo-Mishana, donde existen ambientes naturales y alojamiento para visitar. Otro lugar, podría haber sido en la granja Ángelo de propiedad de la señora Jackeline Reátegui, donde existen una variedad de cultivos agrícolas y pesqueros, como el paiche, flores y hierbas ornamentales, sinamillo, palmeras, y especialmente una casa hogar cerca de una piscigranja de peces. Aquí podría, por ejemplo, haberse hecho una escena de la que siempre recomendamos: a un turista o nativo saliendo de la casa cuando el sol alumbra este hermoso paisaje con su canoa y se pone a anzuelear o picar peces, mirando el tuqui tuqui, el pájaro carpintero o el canto de las demás aves, con la finalidad de  promocionar pesca deportiva, y los preparativos que se hacen en cuestión culinaria. Matar varias gallinas y observar cómo se prepara el juane, el nina juane, la sopa de gallina regional o el timbuche y tomar el café que se cultiva ahí o su masato caliente endulzado con jugo de caña que existe en diferentes sitios. Podría haberse filmado en la granja galeras, en el mismo iiap, en la granja 4, o en ambientes de zoocriaderos de Requena,  en estos  sitios fotografiar pajaritos, monos, etc. Allí están. Después eso de la canoa que recorre las calles de Italia, es un absurdo por decir lo menos, es una metáfora que parece sacáfora,  que pudo hacerse en ríos de acá y de allá, para eso existe tecnologías cinematográficas, creo que lo llaman efectos especiales. Otra cosa que a mí parece incorrecta, es publicitar productos que no están validados por la OMS  para curar enfermedades. Va un nativo por allá, mestizo felizmente,  y dice: tome usted este extracto de cocona, que cura males del corazón, del hígado, con tres viejitos italianos que ya van para el otro mundo diciendo sin convicción sí allá vamos, increíble. Cuando esos extractos son para los jóvenes, niños y adultos medianos, como para complementar nuestras sales, vitaminas y minerales, pero para viejos como yo, ya no pues, no nos cura nada. Solo la muerte.  Lo más grave del asunto de estos brebajes, es que se repite la misma sugerencia que son altamente procreadores. No puedes hacer esta publicidad en un país donde existe una política demográfica que su estrategia es reducir el índice de natalidad. No puedes decir a los italianos: toma esto para que puedas tener hijos o más hijos. Simplemente no te compran o el gobierno lo prohíbe, porque, además todos sabemos que esto es una mentira. Por experiencia propia y de algunos compadres que acabamos cientos de botellas, nada que ver ni procreamos más ni se levanta la libido, salvo con un canto con pate golpeándolo al que te jedi. Esto está mal, esa publicidad induce al error, y está sancionado por INDECOPI o por las oficinas de Salud.

Eso del canto en la orilla de un pequeño río, es un chiste, el Ingeniero José Torres Vásquez, actual rector de la UPO, además de ser un buen académico,  es un maestro del chamanismo, cultiva estos cantos de una manera enternecedora, sublime, yo fui testigo, él sabe docenas de canciones que te llegan al alma. También, por experiencia personal, yo he sido alumno de un brujo que ya murió, y cantábamos nari, nari, nari, huarmi, huarmi, huarmi, etc para que la condenada vuelva y nunca volvió. Pero lo hacíamos de verdad con convicción, en el corto no se ve convicción, además no es un bora, es un mestizo.

Por otro lado, mostrar un paiche juvenil, creo que asándose es una promoción a la depredación, salvo que el paiche haya sido de un estanque de crianza. Se nota improvisación. Además aquí tenemos profesionales en la UCP, en el chico Dorian, en Paquito Bardales, en Javier Varela, en la UNAP, a Sammy Weissenberger, a Carlos Cook Morris, al canal 19,  al maestro Alberto Tello Martin, a Nelly Varela, a Angelito Mozombite,  entre otros que hubiesen hecho un documental de mayor calidad, más convincente. Y actores como yo que por mi panza me parezco al murato curaca Iwaki. Bueno, ya se llevaron el billete de PROMPERÚ, con un documental, como dice mi abuelo, improvisado y con publicidad no veraz, por no dar trabajo a nuestros jóvenes con mucho mérito  o a empresas de acá o hacer convenios con nuestras universidades.  Debería rectificarse este corto; en el IIAP, en la UNAP, en CETA hay docenas de videos de cosas extraordinarias para hacer un mejor corto,  con buena publicidad, legal y dando trabajo a los nuestros, que ya han demostrado ser expertos. No olvidarse que lo recomendado como remedios sin validarse es una falta de ética y hasta pueden ser sancionados mundialmente.