- Profesionales de la salud usaron luces auxiliares ante fallo del grupo electrógeno
Un prolongado corte de energía eléctrica dejó a oscuras al Hospital Regional Felipe Arriola Iglesias la noche del pasado martes, generando momentos de tensión entre pacientes, familiares y personal médico. La falla energética, que se extendió por casi una hora, ocurrió en plena jornada nocturna, cuando aún se desarrollaban atenciones críticas.
A pesar de las condiciones adversas, un equipo de especialistas liderado por el doctor Medina logró culminar una cirugía de emergencia, utilizando únicamente luces de emergencia y linternas de celulares. El compromiso del personal de salud permitió salvaguardar la vida del paciente, evitando una tragedia mayor.
No obstante, la situación generó pánico entre quienes esperaban noticias de sus seres queridos. “Si algo le pasa a mi esposo, responsabilizaré al hospital y al gobernador René Chávez”, exclamó entre lágrimas una mujer, reflejando el temor y la impotencia que se vivió durante el apagón.
Lo más preocupante, según los trabajadores, fue el fallo del grupo electrógeno, el cual debería activarse automáticamente ante cortes de luz. Su inoperatividad dejó sin respaldo a equipos médicos vitales, como respiradores, incubadoras y monitores quirúrgicos.
Este no es un caso aislado. En octubre del año pasado, el hospital ya enfrentó una situación similar, lo que motivó denuncias públicas y compromisos de solución por parte de las autoridades. Sin embargo, los problemas persisten, afectando seriamente la capacidad de respuesta del principal nosocomio de la región.
Los trabajadores responsabilizan directamente a la dirección del hospital, al Organismo Público Infraestructura para la Productividad (OPIPP) y al Gobierno Regional de Loreto, por no atender oportunamente una falla que consideran crítica. Exigen una intervención urgente para evitar que se repitan escenarios que podrían costar vidas humanas. (K. Rodriguez)





