- El cirujano plástico y reconstructivo Jhon Casado señaló que la desinformación y los prejuicios dificultan la donación de órganos y tejidos en el Perú.
La falta de una cultura de donación de órganos y tejidos continúa representando una importante dificultad para los pacientes que necesitan un trasplante para sobrevivir o mejorar su calidad de vida. Así lo advirtió el médico Jhon Alexander Casado del Castillo, cirujano plástico y reconstructivo del Hospital Regional de Loreto, quien, en el marco del Día Mundial de la Donación de Órganos y Tejidos, conmemorado ayer miércoles 14 de octubre, hizo un llamado a la población para reflexionar sobre la importancia de convertirse en donante y contribuir a salvar vidas.
Durante una entrevista, el especialista manifestó que uno de los principales obstáculos para incrementar la donación de órganos en el país es la falta de información sobre los procedimientos médicos y las condiciones necesarias para que una persona pueda convertirse en donante. Señaló que todavía existen temores y creencias equivocadas que generan rechazo entre los ciudadanos y sus familiares, incluso cuando una persona ha expresado previamente su voluntad de donar sus órganos después de fallecer.
Casado del Castillo también cuestionó la escasa orientación que, según su experiencia, reciben los ciudadanos cuando realizan trámites relacionados con el Documento Nacional de Identidad (DNI). Indicó que muchas personas desconocen que pueden expresar su voluntad de donar órganos y tejidos, por lo que consideró necesario fortalecer las campañas informativas sobre este derecho. Asimismo, sostuvo que la decisión de los familiares puede convertirse en una dificultad durante los procedimientos de donación, motivo por el cual recomendó que las personas conversen anticipadamente con sus seres queridos sobre su voluntad de ser donantes.
El médico explicó que la donación de órganos requiere condiciones clínicas específicas y una evaluación especializada para determinar qué órganos y tejidos pueden utilizarse. En ese sentido, destacó la importancia de informar adecuadamente a la población sobre la muerte encefálica y los procedimientos de procuración de órganos, debido a que persisten ideas equivocadas sobre la atención que reciben los pacientes potencialmente donantes. Recalcó que los órganos no pueden extraerse indiscriminadamente de cualquier persona fallecida, pues su viabilidad depende de diferentes factores médicos y del tiempo transcurrido desde el fallecimiento.
Uno de los aspectos resaltados por el especialista es que una sola persona puede beneficiar a numerosos pacientes mediante la donación de órganos y tejidos. Explicó que, además de órganos como el corazón, los riñones y el hígado, también pueden aprovecharse tejidos como las córneas, los huesos, las válvulas cardíacas y la piel, siempre que se cumplan las condiciones médicas correspondientes. Según indicó, la donación de órganos puede salvar directamente varias vidas, mientras que la donación de tejidos permite mejorar la salud y calidad de vida de muchas otras personas.
Desde su experiencia como responsable del área de cirugía plástica, reconstructiva y atención de quemados del Hospital Regional de Loreto, Casado del Castillo destacó especialmente la importancia de la donación de piel para el tratamiento de pacientes con quemaduras extensas. Relató que, en determinadas circunstancias, los padres de niños que sufren lesiones graves ofrecen donar parte de su propia piel para ayudar a sus hijos. Sin embargo, explicó que este procedimiento presenta limitaciones médicas y normativas, por lo que no puede realizarse de manera indiscriminada. En ese sentido, consideró fundamental fortalecer los mecanismos que permitan disponer de tejidos adecuados para la atención de pacientes que requieren tratamientos reconstructivos.
El especialista también llamó la atención sobre la situación de las personas que permanecen a la espera de un órgano compatible, entre ellas pacientes con insuficiencia renal, enfermedades cardíacas graves o problemas de visión que requieren un trasplante de córnea. Señaló que la escasez de donantes puede prolongar considerablemente los tiempos de espera y reducir las posibilidades de recibir tratamiento oportuno. Asimismo, expresó su preocupación por el tráfico ilegal de órganos, una actividad delictiva que, según advirtió, representa una grave amenaza para la salud y la dignidad de las personas.
Finalmente, Jhon Alexander Casado del Castillo exhortó a las autoridades sanitarias y educativas a fortalecer las campañas de sensibilización sobre la donación de órganos y tejidos, especialmente desde las instituciones educativas. Consideró que brindar información desde edades tempranas permitiría reducir los prejuicios y formar ciudadanos conscientes de la importancia de la solidaridad. Asimismo, invitó a las familias loretanas a conversar sobre este tema y conocer los procedimientos establecidos para expresar su voluntad de donar, recordando que esta decisión puede representar una nueva oportunidad de vida para pacientes que esperan un trasplante o necesitan tejidos para recuperarse de lesiones graves.
(K. Rodriguez)





