- OTASS, Sedaloreto y Opipp-Gorel brillan por su ausencia
Iquitos es una bomba de tiempo, esto debido a las filtraciones de agua servidas de tuberías de desagüe de Sedaloreto y eso hace que diversas calles se hundan, mediante forados perjudicando a la población e incluso a los transportistas ya que muchas veces se hacen orificios en diversas calles de la ciudad. Es lo acontecido el pasado fin de semana en la calle Cahuide, producto de filtraciones de agua de desagüe, perjudicando a los vecinos y transportistas. Inmediatamente enterada del hundimiento de esta calle el área de mantenimiento de vías se organizó y fue hasta el lugar indicado procediendo al trabajo respectivo para la evaluación y solución inmediata del forado. Asimismo se atendió el hundimiento de pista de la calle Ángel Brusco cuadra 7, donde la tubería de cemento de red de desagüe se rompió y eso motivó el hundimiento de la calle.
Pese a no contar con los recursos económicos necesarios para trabajos inesperados ya que son otras las instituciones quienes deberían velar y solucionar esta problemática, la municipalidad de Maynas asumió la responsabilidad para beneficio de la población en general. No se sabe dónde exactamente será el nuevo hundimiento de calle, ya que el sistema de alcantarillado integral de Iquitos (llámese trabajo realizado por los “chinos”) no sirve a dios, ni al diablo, es más, si a esto sumamos las tuberías antiguas de agua y desagüe de Iquitos es que estos hundimientos continuarán por toda la ciudad. La OTASS argumenta que no cuenta con los recursos económicos para intervenir en estos forados, la OPIPP, menos. Nunca esta empresa interviene o por lo menos trata de ayudar a que estos forados sean reparados.
Iquitos es una ciudad minada por dentro pronto a colapsar por varios frentes, debido a su sistema integral de agua y desagüe al igual que la captación de agua de pampachica.





