-Mañana domingo agasajarán a hijos de las internas en el penal de mujeres
– Bromas y juegos con payasitos les arrancó sonrisas a raudales, espantaron por pocas horas la pena que llevan clavada en el corazón debido al encarcelamiento de sus seres queridos.
Como ya se ha hecho tradición en los últimos años, más de mil niños hijos de los internos del penal Iquitos fueron agasajados en el marco de las fiestas navideñas donde se recuerda el nacimiento del hijo de Dios, así como a los Reyes Magos llegando con la «mirra» (ungüento aromático) el oro y el incienso que invadía todo el retablo humilde del niño Jesús.

Sin el retablo correspondiente que albergó al hijo de Dios, sino rodeados de una infraestructura antigua llamada cárcel de Iquitos, los cientos de niños recordaron la fecha importante que marca la existencia de los católicos para toda la vida.
La actividad fue hecha realidad gracias al desprendimiento del Ing. Óscar Cortez, coordinador de la oficina de apoyo al interno del gobierno regional, quien reveló que cuentan con 04 abogados para ver los casos de los internos más necesitados.
«Se les ha traído juguetes a los niños y las niñas cuyos papás están privados de su libertad. Igualmente llevaremos alegría este domingo a partir de las 10 de la mañana al penal que alberga a las mujeres, pero esta noche (viernes) departirán un cuarto de pollo gracias a la pollería «Danny» que nos ha dado el producto al 50% de su costo.
Luego del show para niños, estarán acá algunos integrantes de una orquesta importante, ahora no se permite orquestas, además se les dejará el equipo de música hasta las 4 de la tarde para que ellos también recuerden esta fecha especial.
Explicaba el Ing. Cortez, mientras que los payasitos hacían de las suyas arrancándoles sonrisas a raudales a los niños con sus bromas medio en mentira, medio en verdad que eran la delicia de los asistentes. Las mamás también se divirtieron y generaron risas al bailar de acuerdo al son tocado por los payasitos.
Entre la multitud de necesidades de los internos, hubo un pedido especial en cuanto a que un joven albergado contó que su esposa también estaba recluida en el penal anexo, deseando ver a su hijo pero no había una asistenta social que lo traslade de un penal a otro. El coordinador de la oficina de apoyo quedó en ver el tema para poder apoyar al interno.
Una paradoja observar tanta alegría, escuchar tantas risas en un ambiente donde minutos más tarde todo quedaría desolado, tan sólo los recuerdos en los internos que se van a sus celdas quizá más tristes que nunca, recordando que por uno u otro motivo se les extravió esa inmensa oportunidad que nos da la vida de vivir en libertad, de vivir…tan solo de vivir…Más allá una pareja entrelazada -como pidiendo al tiempo que no corra tan rápido- se demostraba cariño como sólo saben hacerlo los amores contrariados, los amores que viven intensamente aunque las circunstancias les sean adversas.
Una Navidad más en sus vidas…una Navidad más…





