- PIAS cierran el año rompiendo marcas en Loreto.
Las comunidades más alejadas de la Amazonía recibieron este año una intervención estatal sin precedentes. Las Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS), que recorren los ríos y zonas de difícil acceso en Loreto, superaron su objetivo anual al brindar más de 1.5 millones de atenciones a casi 99 mil pobladores que viven en áreas donde el Estado rara vez llega con regularidad.
El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), a través del programa PAIS, desplegó 41 campañas —la mayoría fluviales, pero también cinco por vía aérea— para llevar servicios esenciales a más de un millar de comunidades. Un total de 317 puntos de atención se activaron a lo largo de ocho provincias, desde Datem del Marañón hasta Putumayo.
La salud fue uno de los pilares de esta intervención. Cerca de 70 mil personas recibieron consultas de medicina general, controles de enfermería, tratamientos odontológicos y análisis de laboratorio. La atención obstétrica destacó no solo por asistir a más de 11 mil mujeres, sino por dar soporte a 33 nacimientos a bordo de las plataformas. Gracias a ello, los bebés recibieron de inmediato vacunas, controles y su documentación oficial, asegurando su identidad desde el primer día.
Otro avance clave fue la entrega del DNI a más de 8 mil ciudadanos que nunca antes habían tenido un documento de identidad, un paso fundamental para acceder a programas sociales y ejercer derechos básicos.
Las PIAS también impulsaron la inclusión financiera: miles de personas abrieron cuentas de ahorro, realizaron trámites bancarios o recibieron pagos de los programas del Midis. En la PIAS Yavarí, por primera vez se brindó asesoría sobre créditos agrarios destinados a agricultores y ganaderos de comunidades nativas.
Todo este despliegue se concretó gracias a una acción conjunta entre varias instituciones: la Marina de Guerra, la Fuerza Aérea, Reniec, SIS, el Banco de la Nación, la Gerencia Regional de Salud y otros sectores que se sumaron a las campañas.
La meta fue superada, pero el impacto real queda en cada comunidad que por fin recibió servicios de salud, identidad y apoyo económico sin necesidad de salir de su territorio.
(C. Ampuero)





