Por: Vicealmirante Percy Pérez Bramosio
Comandante General de Operaciones de la Amazonía
Hablar de la Marina de Guerra del Perú y de Iquitos es evocar una historia común forjada en la cooperación, la confianza y la esperanza de una Amazonía en permanente desarrollo. Desde la llegada de los vapores Morona y Pastaza, la construcción de la factoría naval y la presencia constante de nuestros marinos, hombro a hombro con el pueblo iquiteño, la Institución ha acompañado el crecimiento de esta ciudad emblemática de la región amazónica. Nuestras trayectorias no solo convergen: se entrelazan en una comunión histórica que ha dado forma al presente que hoy celebramos.
A lo largo del tiempo, la Marina ha sido parte esencial de la vida cotidiana de Iquitos, pero también protagonista en momentos decisivos. Cuando la patria demandó firmeza y sacrificio, nuestros marinos surcaron las vías fluviales para defender la soberanía e integridad territorial en la región más extensa del Perú. Esa misión no pertenece únicamente al pasado: continúa vigente y proyectada hacia el futuro, porque sabemos que sin seguridad no puede haber prosperidad ni desarrollo sostenible.
Hoy enfrentamos amenazas que buscan quebrar la armonía de nuestra Amazonía: la minería ilegal, el tráfico ilícito de drogas, la trata de personas y la tala indiscriminada. Frente a ellas, la Marina de Guerra del Perú, junto a las demás Fuerzas Armadas y en coordinación con las autoridades, mantiene una presencia activa y decidida. No en vano afirmamos con orgullo que somos los “Guardianes de la Amazonía desde 1864”.
En esta fecha de celebración y reflexión, reafirmamos los lazos que unen a los valientes hijos de Iquitos con los hombres y mujeres de uniforme que sirven en sus ríos. Compartimos un mismo propósito: consolidar una región segura, próspera y en paz, donde el desarrollo camine de la mano con la legalidad y el respeto por nuestra riqueza natural.
Víctor Andrés Belaunde, en su libro Peruanidad, recordaba a los vapores fluviales de la Armada Peruana del siglo XIX e inicios del XX, cuando sostuvo que “el pabellón flotando al tope de esas naves había de recorrer todas las arterias y todos los afluentes del Amazonas (…) simbolizan no solamente el progreso sino la efectividad de nuestra soberanía”. Esa reflexión mantiene plena vigencia. Cada unidad naval que navega nuestros ríos encarna esa doble misión: impulsar el progreso y afirmar la soberanía nacional.
En el aniversario de Iquitos, la Marina de Guerra del Perú saluda con respeto y afecto a esta ciudad que es parte esencial de su historia. Con convicción renovada podemos afirmar que la Marina se encuentra firme en la Amazonía.
¡Feliz aniversario, Iquitos!





