- Celia López, trajo a su hijo desde la cuenca del Tigre.

La mamá cuenta que el pequeño Jehoshua, empezó a tener mucha fiebre y que no le dejaba al pasar los días. Le pidieron que consiga 15 galones de combustible (imagínense cómo están las postas del llamado primer nivel) para trasladar a su hijito hasta Intuto.
Así lo hicieron. Pero tampoco lograron bajarle la fiebre, terminando el niño en el hospital Iquitos donde lo atendió el doctor de apellido Laulate. Le dijo a su mamá que tenía TBC renal. 15 días de tratamiento y nada de mejorar, “peor se le soltó el cuerpo” dice la mamá, por lo que lo pasaron al hospital regional y ahora está en rehabilitación.
“Para mí que le chocó uno de los medicamentos que le dieron, mi hijo vino bien, solo con fiebre, pero su cuerpo era normal como el de cualquier otro niño, sin embargo, ahora no puede pararse bien. No puede valerse por sí mismo.
Cuando le dieron esos medicamentos, yo le dije doctor y eso no le afectará a mi hijito, él me dijo que no. Pero luego le quitaron ese indicando que no era necesario y que lo iban a cambiar con vitaminas, yo no sé” menciona.
“Yo no esperaba eso de los profesionales de Iquitos, mi niño era normal como cualquier otro niño y ahora no se puede levantar por sí solo. Para mí que todo esto ha sido una negligencia por lo que necesito que me aclaren qué ha pasado. En el hospital regional le hicieron resonancia magnética y todo ha salido limpio, entonces qué es eso de tuberculosis renal, no entiendo” concluye.





