- Dejan en claro su posición que para el Estado será muy difícil seguir operando mientras no remedien los pasivos ambientales, con tecnología que sea efectiva.
- Mencionan que tampoco dejarán operar mientras no cumplan con todos los compromisos que por años solo han venido firmando actas.
“El rechazó total de Petroperú es abismal, y por último los pueblos originarios alistan sus lanzas para levantarse en pie de lucha. Si el Estado no quiere cumplir es mejor que lleven a otro lado sus estaciones petroleras, porque aquí ya no los queremos, el pueblo indígena empezará a escribir una nueva era de su historia” dicen.
Gobiernos Autónomos Indígenas de Loreto nos manifestamos en contra de la reactivación del Lote 192
“El Ministerio de Energía y Minas, con el respaldo de Congresistas de Loreto y del Gobernador Regional, han anunciado la suscripción de un nuevo contrato para reactivar el Lote 192 (ex Lote 1AB). Este lote es parte de un corredor de explotación y transporte de petróleo que tiene más de 40 años afectando y contaminando nuestros territorios, bajo la justificación de un sueño de desarrollo que hasta ahora no llega.
En ese marco, los 7 Gobiernos Territoriales Autónomos de los pueblos indígenas Chapra, Kandozi, Inka, Awajun, Wampis, Achuar, Shawi, nos manifestamos en contra del reinicio de actividades extractivas, sobre todo porque aún sigue pendiente el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado, que aseguren una remediación efectiva de los sitios impactados. Además, este proceso no ha contado con procesos de participación y tampoco ha cumplido los acuerdos de consulta previa de los procesos que iniciaron en 2015 y 2019, y las diferentes actas firmadas con los pueblos indígenas.
El lote 192 es la muestra más clara de la irresponsabilidad del Estado, ya que la explotación de este recurso natural no nos ha beneficiado, sino que nos ha afectado por décadas. Solo en el Lote 192 existen 1199 lugares impactados por hidrocarburos, de los cuales solo se han identificado para atención 32, hablamos de que solo se piensa remediar el 2.6% del total. El mayor número de derrames de hidrocarburos ocurridos entre los años 2000 y 2019 sucedieron en el Lote 192, con 233 derrames.
Estos acontecimientos han afectado de manera directa las cuencas del río Corrientes, Pastaza y Tigre; sin embargo, la actividad petrolera, incluida su transporte, ha afectado las cuencas de los ríos Morona y Marañón, así como diferentes ecosistemas que son parte de nuestros territorios ancestrales.
El Estado ha indicado que con la suscripción del contrato entre PeruPetro y Petroperú.SA se habilitaría la explotación del lote por 30 años, con lo que la empresa estatal pasaría a ser la operadora más importante del país, pues sólo éste incrementa la producción nacional en un 25%. Esto lo hace nuevamente dándole la espalda a los pueblos indígenas, así como a los compromisos de remediación y desarrollo que ellos mismos asumieron, gestión tras gestión.
Además, hemos tomado conocimiento de que el Estado peruano, a través de PeruPetro ha perdido el laudo arbitral con la empresa Pluspetrol Norte, lo que le permitirá a esta empresa disolverse sin asumir sus responsabilidades en los lotes 192 y 8. Esto genera mucha más incertidumbre sobre quién se hará cargo de la remediación ambiental en ambos lotes, y sobre la idoneidad de que el Estado insista en reactivar las actividades en el Lote 192.
Ante estos atropellos y frente a la vulneración de nuestros derechos, exigimos lo siguiente:
-Desconocemos el proceso de reactivación que ha anunciado el Gobierno, porque no ha contado con ningún mecanismo de participación de los pueblos indígenas que habitamos en las cuencas históricamente afectadas por la actividad petrolera.
Nos manifestamos en contra de PetroPerú como empresa que se hará cargo del Lote 192, debido a que es la responsable de más de un centenar de derrames de petróleo por fallas operativas en el Oleoducto Norperuano. Esta empresa se hará cargo del lote más importante del país.
No confiamos en la capacidad técnica ni operativa de PetroPerú para administrar este lote. Además, exigimos el cumplimiento pleno de las actas y acuerdos de remediación de los derrames y pasivos, responsabilidad de PetroPerú.
Exigimos transparencia por parte del Estado peruano y sus autoridades en procesos que afectan directamente nuestros derechos. No solo exigimos el respeto a la consulta previa, sino al consentimiento, previo, libre e informado. Consideramos que este proceso de reactivación no respeta los estándares internacionales sobre los derechos de los pueblos indígenas.
Solicitamos el cumplimiento de todos los acuerdos y actas suscritas en el ámbito petrolero, así como de los 67 acuerdos de consulta previa que inició en 2019, comprometidos con los pueblos indígenas que habitan en el área de influencia del lote.
Solicitamos el cumplimiento del Fondo Social administrado por los propios pueblos indígenas, para concretar las diversas demandas en relación con la salud, la educación y la economía de nuestros pueblos.
Demandamos que se remedien los sitios impactados al 100% del territorio.
Exigimos que PerúPetro y el Estado den una explicación a los pueblos indígenas de quién se hará cargo de las remediaciones en los lotes 192 y 8, ahora que la empresa Pluspetrol Norte se disolverá.
Solicitamos elaborar una estrategia integral de protección ambiental en la zona, que incluya a los Gobiernos Autónomos y sus pueblos, para garantizar el control, monitoreo y vigilancia territorial frente a desastres. Asimismo, se exige la aplicación de la Ordenanza Regional N.º 003-2017-GRL-CR que aprueba el marco normativo para reconocer la vigilancia y monitoreo ambiental indígena en la región Loreto.
Solicitamos implementar protocolos de salud para cualquier actividad y atención a las personas que han sufrido impactos por la contaminación de estos territorios.
Demandamos a las autoridades del Legislativo y al Gobernador Regional, que actúen en pro de defender nuestros derechos, así como respetar y cumplir los acuerdos a los que se comprometió el Estado. Además, solicitamos que no se respalden estas performances, ni que continúen vendiendo una idea de desarrollo que afecte directamente nuestra salud, nuestros territorios, nuestra cultura y nuestra vida.
En ese sentido, el Estado peruano realiza anuncios dándole la espalda a los pueblos indígenas, como si los acuerdos entre ambos no tuvieran ningún valor. No basta con 40 años de desastres ambientales en la Amazonía, no basta con decenas de actas firmadas, en los que se compromete a que todo ciudadano de este país espera, servicios básicos y respeto a nuestros derechos. No basta con incumplir todos estos compromisos, sino que buscan reactivar una actividad altamente peligrosa para nuestros pueblos.
Seremos claros una vez más, los pueblos indígenas no estamos en contra del desarrollo ni del progreso, si esto significa mejoras para nuestra calidad de vida y garantías para nuestras culturas. Pero si este desarrollo significa muerte, enfermedad, invasiones, despojo de nuestros territorios, nos oponemos rotundamente.
Toda medida o decisión que busque reactivar las actividades extractivas debe de tomar en cuenta nuestras propuestas, debe cumplir con los estándares internacionales de derechos indígenas ya que afectarían nuestros territorios. Por otro lado, antes que pensar en reactivar lotes, el Estado debe asegurar el cumplimiento de los acuerdos comprometidos para la remediación. Alertamos de que todo el proceso no ha contado con la debida transparencia de información y ejercicio pleno de nuestros derechos” remarcan.






Es importante que antes de explotar Petróleo se cumpla con no contaminar los ríos como resultados mueren las especies que son los peces.
La contaminación es un problema Mundial tanto en hidrocarburos como Minerias, Industriales.
El cambio climático es la respuesta de la naturaleza ante la ambición del hombre en tener supremacía. Dios nos ha dejado éste Mundo con muchos recursos Naturales, buenos climas. Pero el hombre los destruye y estamos sufriendo las consecuencias un Mundo sucio, pobre, injusticias en todos los niveles.
Contaminación en la Selva por Extracción de Petróleo