- Expresó el jefe del centro hemodador de Loreto, Dr. Max Theme Flores.


Ayer se le pudo entrevistar debido a que hubo comentarios qué en la coyuntura del terrible accidente ocurrido a causa de una explosión en una lancha, habrían faltado unidades de sangre para los afectados. Theme Flores, dejó en claro que siempre envían las unidades de sangre y que el hospital sí las tenía. Además, que horas más tarde incluso, se les envió más.
“Todos tenemos un proceso. Yo soy médico, no soy adivino, no puedo enviar algo si no me piden. El requerimiento tiene que venir del banco de sangre que necesita. Igual es el procedimiento para otras provincias. Ellos nos tienen que informar.
Incluso nosotros les damos por adelantado para que estén en sus bancos y respondan ante cualquier emergencia. Si necesitan más nos piden y se les reprograma. Con el hospital Iquitos todo funciona maravillosamente”, respondió el jefe del centro.
¿No ha bajado la intensidad de las campañas de donación de sangre?
-Siempre en los meses de diciembre, enero, febrero, disminuyen las donaciones, por las fiestas. Disminuye un poco la producción, pero nunca hemos estado en desabastecimiento. Siempre abastecemos a todos.
Igualmente, siempre estamos en campaña de donación. Los estudiantes de institutos donan, de las universidades, tecnológico, pedagógico, sino que ahora se está en la etapa de vacaciones. Y ahora por aniversario del centro que es el 14 de febrero, cumplimos 9 años, los internos del hospital Iquitos donarán sangre, todos han sido invitados.
Leímos un informe de Contraloría que decía que el centro hemodador no tenía saneamiento físico legal ¿qué se puede aclarar?
-Este local (García Sanz) sí tiene todo el saneamiento físico legal, sino no se habría podido construir. El tema es que estamos en un proceso de adecuación para la construcción del tercer piso y para poder construir tenemos que ir a un local de contingencia. Ese local es al que le falta hacer su saneamiento físico legal. Estamos en un vacío legal por el cual no se puede proceder al proyecto.
Cambiarse a un local de contingencia implica la desinstalación, transporte, instalación y calibrar nuevamente los equipos. Todo eso se contempla dentro del presupuesto de contingencia, pero ahora todo está en stand by porque falta el saneamiento físico del local a dónde tendríamos que ir.





