- Dice el señor Hugo López Pinedo, quien sufre a diario la falta de rampas al salir de su casa.
“Yo pienso que los trabajos que realizan las empresas en las veredas deben considerar la accesibilidad de las rampas de los domicilios de las personas con discapacidad, muy aparte de las que existen en las esquinas.
Me llama la atención que en estos temas nadie supervisa las obras; ni OREDIS, ni OMAPED, ni el FREDEPEDIL, nadie. Hablé con un ingeniero de la obra hecha en el pasaje Castilla (Cdra. 7) porque demolieron la vereda para hacer la pista, les dije que consideren mi accesibilidad y hagan rampa; respondieron que no estaba contemplada en su proyecto. Es algo inhumano”, dice Hugo.
Sería importante que las instituciones que él menciona, se preocupen por estos casos, como siempre dicen defender los derechos de las personas con capacidad. Ahí tienen un caso palpable que necesita urgente solución.





