- Refirió el abogado Franco Gonzales Macedo, fiscal especializado en materia ambiental.
Habló desde la impotencia que puede sentir un miembro del ministerio público que cada cierto tiempo ve cómo se realizan interdicciones, destrucción de dragas que extraen oro ilegal de los ríos de la Amazonía, sin que esa actividad se minimice o se extinga. La expresión fue captada en el marco de la reunión del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (CORESEC) en el auditorio del gobierno regional.
Inició su exposición diciendo que lo mostrado sobre la minería ilegal en Loreto, no era nada nuevo, que ya muchos medios de comunicación, organizaciones sociales, redes etc. venían hablando del tema desde hace años. Pero que era necesario mostrarlo una vez más en el CORESEC donde estaban las autoridades, quienes podrían tomar mayores acciones contra esa actividad ilícita.
“La minería ilegal es un tema muy complejo, no es solo un fenómeno que implica el acto minero, sino también es un fenómeno social. Incluso, algunas poblaciones se ponen en contra de los que luchan contra esa minería, por lo que hay que reflexionar sobre el por qué se da esa situación.
Está altamente prohibida la minería ilegal en cuerpos de agua, reservas comunales, etc. eso es un agravante, la ley de recursos hídricos dispone que no se puede realizar ningún tipo de esas actividades. Menos usando dragas, bombas de succión, las dragas artesanales, etc.
La minería ilegal se está extendiendo, usando nuevas rutas. Están en el Curaray, Napo, Putumayo, zonas alejadas, quebrada Aquituari. En el mes de septiembre de este año se realizó un sobrevuelo en áreas de conservación donde no se deben desarrollar actividades extractivas de recursos y se han identificado dragas, cultivos ilícitos, existencia de tala ilegal en esa zona donde es muy difícil llegar.
Existe un pueblo colombiano llamado “Buenos Aires”, donde desarrollan esas actividades. Es altamente probable que las personas que las realizan sean ciudadanos colombianos que ingresan a territorio nacional (peruano) a ejecutar esas actividades de minería ilegal, cultivos ilícitos, tala ilegal.
Esas actividades las hacen en zonas de difícil llegada por la distancia. (Aunque el Nanay está cerca y plagado de dragas). Estos grupos criminales están ingresando a zonas de conservación, este lugar colinda con Colombia y existe un parque nacional de ese país y en la parte peruana está el parque nacional Yaguas. Es decir, hay un corredor fronterizo lleno de biodiversidad, muy rico en recursos, muy rico en flora y fauna, que también está afectado por actividades ilegales. Sabido es que la biodiversidad no distingue fronteras, es rica y hay que cuidarla.
Los grupos criminales tienen el sistema Starling, cuentan con antenas satelitales en cada draga, lo que a veces no tenemos ni en nuestras casas; eso les sirve para conectarse y adelantarse a los operativos. Los ponen en alerta para que ellos se protejan, se escondan.
Pienso que las autoridades políticas deben “amarrarse bien los pantalones” para poder actuar frente a ese crimen. Se debe llegar con más alternativas de desarrollo legal a todas esas zonas, hay que pensar en el por qué algunos reaccionan contra quienes realizamos acciones en contra de la minería ilegal” concluyó entre otras apreciaciones el joven fiscal especializado en medio ambiente.
(Luz Marina Herrera Lama).





