- Expresó el padre Raymundo, pocas horas antes de la sepultura de Miguel Olaortúa.
“Sí una pena grande. Su muerte ha sido un shock para todos en verdad. Y lo vamos a recordar siempre sin duda alguna. Recordaremos sus enseñanzas, su ejemplo para mí y todos. Un trabajador, un organizador de primera, siempre dispuesto ayudar a todos. Sin duda quedará siempre en nuestra memoria” declaró Raymundo.
Nos indican que usted en la misa del domingo emitió un mensaje del monseñor ¿qué decía?
-Sí. Yo le había pedido por wathsaap que estando en Roma, en el Sínodo Panamazónico, nos envíe un mensaje y él lo envió. Ha sido su último mensaje. Nos dijo que había un espíritu fraternal, muy unidos todos, un espíritu de hermandad.
“Oren bastante por los pobres, por los ancianos, el vicariato” dijo y agradeció nuestras oraciones por él, dándonos sus bendiciones. El mensaje dura algo de 2 minutos. El mensaje lo envió el 18 de octubre” contó el padre.
¿El vicario emérito Julián García, ni se imaginaba retornar a Iquitos por la muerte del obispo Olaortúa, su sucesor?
-Jesús una vez dijo: “la muerte llega como el ladrón en la noche, el día cuando menos esperamos”. Por eso tenemos que estar siempre vigilando, despiertos y trabajando, que sin duda es lo que hacía el monseñor Miguel para cumplir su misión.
De otro lado, ¿difícil momento para la familia de Martín Arévalo, a quién confirmaron prisión preventiva?
-La familia sufre, él mismo también sufre. La otra vez estuve de visita en el penal, ahí lo vi y hablé un poco con él. Son momentos dolorosos. Todos queremos la justicia siempre, pero al mismo tiempo somos personas. Oremos por la salud de las personas que están ahí, hay muchos sin sentencias. Hay que esperar la verdad, en el penal hay muchos que esperan su sentencia. Que Dios ilumine la mente de los jueces.





