-Roberto Ahuanari, artista de Santa Clara
Aún falta mucho que hacer en el ámbito cultural. Aún falta que muchos de los que vivimos acá nos reconozcamos como amazónicos, aún falta que nos reconozcamos como cultura y nuestras raíces representadas por nuestras diversas etnias. Una de ellas es la cocama, lengua que viene siendo revitalizada a través de diversas herramientas para educar y sensibilizar a la población.
Durante la presentación de diversos trabajos y esfuerzos que realizan diversas organizaciones, estuvo el artista Roberto Ahuanari, quien pidió un mayor respeto y conciencia por esta lengua. «la lengua cocama es nuestra lengua, existe aun grupos asilados como en Santa Clara que aún hablan el cocama, buscan reconocerse como son y ser respetado por lo que son, es lamentable ver que en la actualidad no se le la importancia debida a la lengua cocama, ni las propias autoridades de turno y que pasaron, no saben el verdadero trabajo que hacemos por lograr que ésta se revalore»
«El cocama está vivo, ahora lo están viendo con la presencia de diversos trabajos de videos y cortos, y esto se puede revalorar con el esfuerzo de todos».
Considera que muchas veces han sentido, por las actitudes tomadas por las autoridades, que no le dan el valor debido. «Todas las cosas que promueven lo hacen en el castellano, pero han olvidado que aún existen comunidades y no usan la lengua que nos representa, los viejitos ya se están yendo, algunos de los jóvenes hablan cocama, los más pequeños, prácticamente no saben lo que es el cocama, y eso es por la falta de promover nuestra propia identidad».
Señala que también existe una desvalorización de la música folclórica, que tampoco es valorizado aquellos sonidos que muchas veces fueron pasados de generación en generación, «Hay sonido clásicos que son utilizados en las orquestas disqué de «moda» que lo único que hacen es humillarla, con contenidos o letras que no nos representa, piden a un músico hacer un sonido y le pagan 15 o 20 soles, mientras que ellos sacan discos y lo venden en otras cantidades y se benefician ellos no más». (MIPR)





