POR: JUAN SOREGUI VARGAS
Las estadísticas y la consulta al pueblo lo demuestran: existe una insatisfacción en el sistema oficial de justicia. Las causas son muchas y variadas y eso lo pueden analizar los especialistas. Por eso a veces el pueblo, indignado ante esta necesidad no satisfecha toma lo que ellos llaman la justicia por sus propias manos, lo cual en un estado civilizado no es legal. ¿Pero qué hacer, dicen los millones de descontentos? Sin embargo, desde hace dos décadas, otro grupo social ha abierto ventanas y puertas para solucionar sus conflictos con un sistema no oficial, pero legal, que se llama el arbitraje.
El Doctor en Derecho, Mario Castillo Freyre, catedrático de las universidades Católica del Perú, de Lima y de la Femenina del Sagrado Corazón, especialista en el tema de arbitraje entre otros del derecho, expresa en uno de sus libros: «El arbitraje es otra reforma de justicia salida de la calle que, aunque privada , no es por mano propia. El arbitraje representa lo más acabado de la civilización, porque la sociedad de la que las grandes mayorías son la columna vertebral, conscientes de su madurez, se aviene a resolver sus conflictos directamente sin alejarse del Derecho, pero prescindiendo de forzosos intermediarios oficiales. El arbitraje no solo es un sueño de los ricos, debe ser una realidad, también, para los más pobres»
En este marco teórico del derecho y conscientes de una modernización de una justicia oportuna y transparente, el Colegio de Abogados de Loreto, ha inaugurado su Centro de Arbitraje. El pasado 15 de diciembre, hace dos días, con la asistencia de profesionales de diferentes áreas, se ha juramentado a los que conforman el primer Centro de Conciliación y Arbitraje en Loreto, que se constituirá no solo en un sueño de toda la población, sino en una realidad que colmará, estamos seguros, la sed insatisfecha de justicia de miles de ciudadanos loretanos, sin acudir al sistema judicial oficial.
El presidente de esta institución innovadora es el abogado Rodolfo Arévalo Acurcio, teniendo como integrantes a los abogados Walter Cambero Alva, María Isabel Vásquez Villacorta, Margarita Cabanillas, Víctor Raúl Vargas Fernández, Mauro Reyes y Rafael Valdez Marín, que estoy seguro cumplirán con vocación, de manera honesta y transparente, los objetivos que se han trazado y especialmente su juramento.





