- Expresó el Lic. Enf. Michel Trigoso Parra, encargado de brindar la administración de quimioterapia a los pacientes aquejados de cáncer.


Y ya lo había manifestado el propio director del hospital Dr. Jehoshua López, quien de manera extraoficial mencionó que las estadísticas por cáncer estaban subiendo preocupantemente y que incluso podrían sobrepasar a las estadísticas de pacientes con hipertensión y diabetes, qué en Loreto, son muchísimos.
El joven licenciado en enfermería y estudiante de medicina, habló de la cantidad de pacientes que hay hoy en día y de las falencias que tienen en el servicio a fin que puedan atenderlos en la medida de lo posible. Aunque en realidad, todo el centro oncológico necesita de una ampliación, empezando por el área de hospitalización.
“Últimamente me sorprende que ha aumentado bastante la demanda de atención. Llega una cantidad de pacientes, es algo exorbitante y sale de nuestras capacidades. Requerimos mayor cantidad de personal y también el apoyo de las autoridades, que nos den equipos y lo necesario para brindar una atención de calidad.
Se tienen que ampliar los ambientes, por ejemplo, faltan más camas en el área de hospitalización. En general acá se necesitan ambientes más amplios debido a la demanda que ha aumentado.
En quimioterapia necesitamos más bombas de infusión, lo que nos permite de manera controlada brindar la administración de los medicamentos, la quimio requiere de un tiempo adecuado. Se dan quimios de media hora, una, dos, cinco, 20, 48 horas de manera continuada. Hay pacientes que requieren hospitalización.
Contamos con 8 sillones y 8 bombas de infusión. Dependiendo del esquema a veces necesitamos hasta 2 bombas para un solo paciente y eso deja fuera a otro, para un tiempo después. Las dos bombas es porque en cada una se ponen los medicamentos que tienen que ir de manera simultánea.
Finalmente, necesitamos que se arregle el techo, hay lámparas quemadas, nos faltan continuamente medicamentos refrigerados. Faltan más frazadas, hay pacientes que traen sus chompas, pero eso no es suficiente.
Hay que dar mantenimiento a los 8 sillones y, sobre todo, aumentar el recurso humano en este servicio” habló de manera sincera el joven y ojalá alguien pueda escuchar su clamor. Que es el mismo clamor de los pacientes que por una u otra circunstancia de la existencia, les ha tocado ahora estar bajo ese tratamiento. Del que nadie está libre.





