Por: Miguel Ángel Montalván del Águila
Correo: montalvandelaguila22@gmail.com
La política peruana se muestra preocupante ante los ojos del mundo, puesto que en la historia peruana nunca se supo que en algunas Elecciones Generales se hayan presentado tantísimas agrupaciones políticas, hoy en día alcanzan a 43 agrupaciones que pretenden llegar al Poder, este hecho se produce por los desaciertos del actual Congreso, que no dio cumplimiento las disposiciones legales para calificar a los conglomerados políticos, como el número de afiliados y el de las elecciones preliminares; estos grupos politiqueros sin principio, sin, objetivos ni metas, sin valores morales y sin ética profesional, que buscan “disque” dar solución a la alarmante situación del manejo del Estado, a simple vista nos da la impresión de que estos embaucadores, todos están con la mirada fija hacia las arcas del Estado. Con muy raras excepciones.
Actualmente tenemos albergados a tres expresidentes de la República del Perú en el penal de Barbadillo, Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Pedro Castillo, los dos primeros por ladrones de las arcas del Estado y, el tercero por intento de Golpe de Estado y otros presupuestos; Martin Vizcarra recientemente trasladado al penal de Ancón II, por ladrón y miserable, también hay un quinto que está en libertad, nada menos que Pedro Pablo Kucznski el insaciable embaucador que dispuso la construcción del puente sobre el rio Nanay, por el costo de 650 millones de soles, que no sirve para la maldita cosa, plata muerta tirada al tacho. Esperamos que el Poder Judicial de oficio acelere este caso.
Pero no debemos olvidar que la corrupción se ha enquistado en todas las instituciones públicas del país y como tal, no se puede dejar de recodar al primer huésped del Penal de Barbadillo, el ladrón, criminal y narcotraficante Alberto Fujimori alias Kengi, el japonés que con grandes mentiras llegó al Poder, ni tampoco se puede excluirle a Alan García Pérez, “la plata llega por sí sola” este individuo al verse acorralado por la justicia tomó la decisión de suicidarse, de ese modo nos libramos de este “ladrón de cuatro esquinas” tal como ya lo había calificado un Presidente Latinoamericano; la decisión de García por lo menos nos evitó de gastar infructuosamente muchos miles de soles en el pago a jueces y fiscales y todo el aparato justicieros.
La corrupción en el Perú data de más de cientos de años, don Manuel Gonzales Prada ya dijo: El Perú es un hematoma donde se pone el dedo sale pus, durante todo este tiempo la corrupción ha gobernado el Perú y, el pueblo inculto viene soportando con estoicismo esta dura realidad, dentro de estos 43 grupos esperamos haya uno en quien confiar, caso contrario podemos llegar a enfrentarnos entre compatriotas.
El Perú está frente a la mirada del mundo que líneas arriba lo mencionamos enfáticamente, puesto que la numerosa cantidad de grupos políticos, ¡si así se los puede llamar! que se presentan a la contienda electoral, desorden originada por el Congreso actual que es susceptible a un fraude electivo, puesto que la dupla Congreso VS Ejecutivo, y las chanfainas fujimoristas, apristas, acuñistas, acciopopulistas, lagartistas y otros más, entre gallos y medianoche están cocinando las mil artimañas que conocen a la perfección para impedir algo que pueda obstaculizar alcanzar el Poder, que no sea de su entorno y continuar gobernando hasta la saciedad, abusando que el pueblo peruano adolece de cultura política.
Tomando el beneficio de la duda como referencia, esperamos que dentro del conglomerado de candidatos a las elecciones generales del 2026 haya uno grupo confiable, que merece ser analizada meticulosamente por los electores; lo primero que debe hacer el grupo ganador de las elecciones, al llegar al Poder dentro de sus seis primeros meses convocar al pueblo peruano a las Elecciones de una Asamblea Constituyente, y comenzar a dar forma a un reordenamiento del aparato estatal, y que los convocados sean hombres probos de pensamientos progresistas, orientados única y exclusivamente a salirnos del estado salvaje en que vive el pueblo peruano.
Sabemos perfectamente que el Perú vive un desorden social, económico y político que data de más de cien años, reconstruirlo no será tarea de poco tiempo debemos estar preparados, la lucha es grande.
El Perú es un país magno en recursos naturales, tenemos agricultura, pesquería y minería lo suficiente como para dar trabajo a la juventud que aspira un trabajo digno, que le permita criar y educar a sus hijos y no esperar limosnas como lo hacen los actuales gobernantes, que se acuerdan del pueblo solo durante el periodo electoral.
El pueblo peruano debe mantenerse políticamente, económicamente y socialmente en permanente actividad, no puede estar despierto solo cuando hay hambre o haya elecciones políticas, esa permanente actividad no permitirá que la corrupción nos devore.
Los cambios más inevitables deben ser, el reordenamiento del Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, el Poder Judicial, las Fuerzas Armadas y Policiales y, el Sistema Nacional de Control, luego continuaremos con el resto. Compatriotas el camino es largo debemos caminar con paso firme, el enemigo es fuerte.





