El destino a veces suele jugar malas pasadas que hacen detener el tiempo, frenar en seco a fin de poder reflexionar sobre algunos aspectos sociales que pocas veces son tratados de manera relevante, importante y urgente.
Ayer 03 de diciembre justamente se recordó el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, en medio de una profunda reflexión bastante crítica hacia las autoridades que poco o nada hacen por mejorar la calidad de vida de las personas con habilidades diferentes.
En ese trance cayó como un “balazo” la indignante noticia que a un policía, hace poco salido de la Escuela de Sub Oficiales de la PNP, se le había escapado una bala del revolver de reglamento en el local de emergencia 105. La bala le traspasó el pulmón a Elena Gatica Sánchez, extraordinaria persona salida del colegio “Fátima”, y que pertenece a la organización de discapacitados.
Lo ocurrido es absurdo, totalmente absurdo. Lo que hace pensar que los jóvenes policías no pueden estar saliendo de la escuela tan prematuramente, sin una formación integral que luego les sirva para brindar mayor seguridad a los ciudadanos, no a atentar contra ellos.
Daniel Fernández, secretario de organización del Frente de Defensa de la Asociación de Impedidos Físicos, de inmediato salió a los medios de comunicación a cuestionar el hecho. Y no solo eso, también denunció negligencia policial que debe investigarse para que el atentado –ya sea sin intención- no quede impune.
“Están sacando a la calle a policías que no están bien capacitados y eso es lamentable, nos exponen a una muerte absurda. Además pido que las autoridades vean el caso de los impedidos físicos, ya que nos pagan por locaciones, a través de recibos por honorarios, no contamos con seguro. Nuestra compañera está siendo atendida por el SIS y eso no debería ocurrir”, puntualizó Fernández.
Lo ocurrido ayer, nuevamente pone sobre el tapete la reflexión en cuanto a si es oportuno que salgan rápidamente jóvenes que aún están siendo formados en la Escuela Policial, con el objetivo de acabar con los delincuentes o es mejor formarlos en un tiempo prudencial para que no cometan tremenda tragedia como la ocurrida el día de ayer.





