- De 55 cargos en la magistratura de Loreto, el 49% lo integran mujeres; lográndose por primera vez, en los 114 años de vida institucional, la plena paridad de género en la judicatura.
Apostando por la participación de mujeres de alta cualificación, integridad y fructífera trayectoria profesional, la Corte Superior de Justicia de Loreto fortaleció la política de paridad de género, pero, sobre todo, la lucha contra la impunidad en este departamento, el cual, lamentablemente, se posiciona como el segundo del Perú con mayor nivel del corrupción, la que ha generado un perjuicio económico de más de 890 millones de soles sólo en el 2021 (cifra de la Contraloría General de la República).
Resolver los procesos conforme a Derecho, y bajo los principios de independencia e imparcialidad, caracteriza el trabajo de las magistradas de esta Corte Superior, a cuyas manos han llegado casos de suma importancia para la sociedad loretana, sobre los que han emitido decisiones basadas en el firme compromiso de administrar correcta justicia, así como garantizar el debido proceso.
Así, ha quedado acreditado que la mujer es un elemento valioso para la impartición de justicia, demostrando además el coraje suficiente para resolver procesos que involucran a ex gobernadores, alcaldes, e incluso a un fiscal.
En ese sentido, la garantía de una justicia que se aplica por igual a todas las personas, sin distinciones por el cargo público, profesión, o poder económico de los procesados, es muestra irrefutable del pleno respeto a los principios judiciales de independencia e imparcialidad.
Al mismo tiempo, se ha coadyuvado a consolidar la política de paridad de género, la misma que fue impulsada por la doctora Elvia Barrios Alvarado, desde su asunción a la Presidencia del Poder Judicial, lográndose a la actualidad que el conjunto de órganos judiciales de la Corte de Loreto estén conformados en un 49% por magistradas y en 51% por magistrados, posibilitando así la intervención igualitaria de hombres y mujeres en la administración de justicia, quienes mantienen firme la sagrada misión de sancionar a quienes delinquen.






