- La actividad se inició con el izamiento del pabellón nacional, seguido de una misa en la parroquia del colegio San Agustín, concluyendo con la sesión solemne en el auditorio de la CSJL.


Al izamiento del pabellón nacional asistieron todos los jueces y jueces de la corte de Loreto. El Dr. Reynaldo Cajamarca, presidente de la CSJL tuvo el honor de izar la bandera. Una vez izada se entonaron las sagradas notas del himno nacional, para luego todos los magistrados tomarse la foto oficial y pasar a la parroquia del colegio San Agustín.
Como muchos deben saber, el Día del Juez y la Jueza se celebra cada 4 de agosto en honor a la creación de la Alta Cámara de Justicia en 1821 por el libertador Don José de San Martín y por el Decreto Ley N.° 18918 de 1971.
El 4 de agosto de 1821, Don José de San Martín, fundó este organismo para reemplazar a la antigua Real Audiencia Española, siendo el antecedente más antiguo de la actual Corte Suprema de Justicia. El Decreto Ley N.° 18918, promulgado el 3 de agosto de 1971 durante el gobierno del general Juan Velasco Alvarado, fijó oficialmente el 4 de agosto como el Día del Juez para reconocer la labor de la magistratura nacional.
En el año 2020, la Sala Plena de la Corte Suprema aprobó cambiar la denominación oficial de la conmemoración a «Día del Juez y la Jueza» para promover la igualdad de género.
En este día se recuerda la enorme responsabilidad de impartir justicia con imparcialidad, ética y profundo respeto por los derechos fundamentales.
Los jueces y juezas son más que operadores de justicia: son defensores de la legalidad, la equidad y los derechos de todos los ciudadanos. Su labor diaria fortalece el Estado de derecho y la democracia.
En esta fecha, se reconoce su entrega, valentía y compromiso, especialmente en tiempos donde la justicia es clave para la paz social y el desarrollo del país.
“Estamos integrados al sistema de justicia del país, hoy celebramos el Día del Juez y la Jueza y con ello rendimos homenaje al compromiso, vocación, servicio y entrega de cada magistrado desde sus funciones jurisdiccionales donde trabajan día a día para garantizar la paz social, la legalidad y dignidad humana.
A pesar de las limitaciones logísticas y presupuestales no desmayan en su tarea de impartir justicia con imparcialidad, valentía y sensibilidad social. Impartir justicia en Loreto significa navegar por los ríos, por horas. Caminar bajo un intenso sol en el objetivo de cumplir con su misión que es llevar una justicia con rostro humano, como se hace a través de los PIA”, habló entre otras expresiones significativas el presidente de la CSJL.





