POR: JUAN SOREGUI VARGAS.
En la actualidad, es necesario destacar el apoyo que brindan el doctor Juan Saldaña Rojas, Rector de la Universidad Científica del Perú (UCP) y el Ingeniero Rony Valera Suárez y la mayoría de sus decanos y profesores a la cultura en general y, en particular a los loretanos sin distinción alguna. Hemos observado como ayudan a promover actividades no solo culturales, sino conferencias magistrales de todo tipo, seminarios y talleres de jóvenes del interior y del exterior del claustro. La filosofía de la UCP es que una juventud sin un bagaje cultural amplio por más buen tecnócrata que sea no es nada en este mundo. Es necesario destacar, también, que en algunas oportunidades autoridades académicas de la UNAP, como en el caso de José Torres Vásquez y Antonio Pasquel han tenido ese tino de apoyar a los creadores loretanos.
ES posible que otras personas hayan tenido experiencias positivas con diferentes autoridades y lo pueden comentar en este diario democrático. Lo cierto es que la contribución de los señores Saldaña y Valera en el apoyo cultural es de lo más destacable en la actualidad.
Pero esto no viene de ahora. En 1985, me iniciaba en los diálogos en el café de Pedrito. Cuando ingresé un día cualquiera de aquel año, encontré mucha algarabía en las personas que acudían a este centro. Escritores notables y de buena pluma, de quienes aprendí las primeras letras para escribir, estaban con los bolsillos llenos. Una autoridad edil les había financiado la edición de sus libros, novelas, cuentos, poesías. El nombre de esa autoridad: RONY VALERA SUÁREZ, un ingeniero químico, uno de los mejores profesionales de la UNAP y de la región, dijo: apoyen a los escritores loretanos sin más ni más, sin distinción. Fueron 12 autores que recibieron el mejor homenaje de una autoridad: Ser reconocidos por su trabajo creador con cosas efectivas. NO existe otro precedente tan bonito y bueno como la de Rony Valera Suárez, actual compañero de Juan Saldaña Rojas en el buen gobierno de la UCP.
En esa época no había plan lector. Se distribuyeron todos los libros en los colegios. Eran los lectores los que tenían que ser jueces para decir esto me gusta, esto no . Ahora aparecieron los editores de elites que dicen este no vale y este sí. En estos últimos años en los colegios, a fines del año lectivo, los profesores de comunicación eligen libros de autores loretanos en su plan lector. En mi caso fueron elegidos mis tres libros de cuentos en diferentes colegios. Nunca he conocido a estos profesores, me enteré por alumnos estudiantes. Al ofrecer mis libros editados con préstamos a usureros el negocio no fue como creía, algunos profesores, padres de familia y alumnos no respetaron el sistema de valores y muchos de los estudiantes utilizan los textos prestando a otros compañeros. Pero, eso no es todo. Hace días me enteré que se está distribuyendo libros elegidos por «expertos críticos» a los colegios para que sirvan en el plan lector. Gratis y sin considerarnos a muchos de nosotros. Es decir una competencia desleal. Porque nosotros tenemos que prestar dinero para editar y ellos lo hacen con dinero fácil. En este caso ¿no respetan el plan lector que elaboran los profesores de comunicación? Y, para terminar, expreso, ¿no tienen vergüenza los autores que escribieron estos libros de que alguien regale sus libros porque no han podido ser vendidos? El ejemplo de Rony Valera Suárez de aquellos tiempos y de ahora con Juan Saldaña Rojas debe ser imitado. NO a la exclusión. NO a la competencia desleal. El mejor juez de tu obra literaria es el que lo adquiere.





