- Crecida del Amazonas afecta al 40% de su población sin una respuesta efectiva del Estado.
“Antes nos golpeaba la sequía y ahora es la creciente, es lo que nos toca”, expresó con preocupación Iván Yovera, alcalde delegado de Isla Santa Rosa. La localidad, ubicada en la triple frontera entre Perú, Colombia y Brasil, lleva un mes completamente inundada debido al incesante aumento del caudal del río Amazonas.
La crecida ha sumergido casas, calles y plazas, afectando a casi el 40% de la población. Las zonas más bajas se encuentran totalmente cubiertas por el agua, evidenciando el rápido avance de la inundación y obligando a los pobladores a buscar maneras improvisadas de resguardar sus viviendas y pertenencias.
A pesar de la gravedad de la situación, las autoridades locales han implementado medidas de contingencia para proteger a los escolares y a los pacientes de la posta médica, garantizando la continuidad de los servicios básicos en medio de la emergencia.
“Solo hemos recibido algunas tablas para una parte de la población. Hemos elaborado un informe para solicitar apoyo, pero hasta ahora, nada más”, lamentó Yovera. La limitada ayuda recibida hasta el momento no alcanza para atender a todas las familias afectadas.
El alcalde hizo un llamado urgente a las autoridades regionales y nacionales para enviar víveres, materiales de construcción y asistencia médica que permitan enfrentar las necesidades más inmediatas de la población damnificada.
Mientras tanto, los habitantes de Isla Santa Rosa resisten como pueden, en medio de la incertidumbre y a la espera de una respuesta efectiva que alivie la difícil situación que atraviesan desde hace ya varias semanas.
(K. Rodriguez)





