La clausura de “La Balsa” es una noticia que ha sido difundida a nivel nacional porque ha sido el resultado de un trabajo articulado, estratégicamente manejado por la Marina de Guerra del Perú, Aduanas, Capitanía de Puertos y la municipalidad distrital de Belén, a través de la gerencia de servicios públicos.
Los propietarios de ese antro, como es de dominio público, se rebelaron contra las normas municipales, nunca se pusieron a derecho y siguieron atendiendo al público, creyéndose aquéllos intocables, sin imaginar que el alcalde de Belén, Richard Vásquez Salazar, pese a las amenazas en su contra, iba a actuar con todo el rigor de la ley contra las cantinas que quebrantan las leyes.
Los operativos inopinados van a continuar realizándose en el distrito de Belén, porque ha llegado el momento en que se imponga el principio de autoridad sancionando con todos los instrumentos legales a los propietarios de tales establecimientos donde es corriente el consumo de estupefacientes entre los adolescentes o menores de edad que frecuentan esos lugares afectando sus vidas y la de los vecinos.
La Balsa es cosa del pasado y lo mismo va a suceder con otros bares donde el desenfreno y el descontrol son notorios debido a que se introducen en ellos, para consumir bebidas alcohólicas y posteriormente delinquir contra personas inocentes.
Lo Último
Inmovilización de “La Balsa” es un mensaje claro para otros antros de Belén
Date:





