El Ministerio de Economía y Finanzas anunció que aprobó el reglamento de bono de desempeño para los miembros de la policía nacional. La misma medida beneficia a los trabajadores del Poder Judicial y del Ministerio de Justicia.
Las reacciones no se han hecho esperar. Por un lado hay quienes cuestionan este incentivo sujeto al cumplimiento de metas y objetivos que se impongan estas instituciones. Otros totalmente contrarios señalan que lo correcto sería que se incrementen los sueldos. Y otros, también, que alzan su voz, que solo debe ser para policías y no para los del Poder Judicial.
Lo cierto es que todo trabajador merece un incentivo que le aliente a conseguir las metas trazadas. Mucho más los policías que arriesgan sus vidas en el cumplimiento de su deber de resguardar la seguridad ciudadana y el orden público, quienes en estos últimos tiempos han sido blanco de ataques de delincuentes que han acabado con su existencia, matándolos, en ocasiones, a quemarropa.
Por otro lado, los incentivos van a ayudar a la economía del hogar. Las angustias del diario porque el dinero no alcanza, muchas veces llevan a las personas a cometer actos de corrupción, recibiendo coimas, billetes que se alcanzan debajo de la mesa, pisoteando valores éticos, desdiciendo el cargo confiado. En el Poder Judicial, los casos vergonzosos cometidos por malos trabajadores y hasta magistrados, no han sido pocos, por lo que la medida debe alcanzar a ellos, a fin de rescatar el respeto perdido.
Entonces un incentivo institucional, viene a reforzar la moral, muchas veces perdida, a reavivar el deseo de servir con honor y a mantener el cuerpo policial con dignidad. Eso es en esencia el incentivo que se dará a partir del próximo año, que estará considerado en la Ley de Presupuesto del Sector Público.
Con esta medida, se espera ir mermando denuncias contra policías por el mal uso del cargo. Es oportunidad para volver a los tiempos de los viejos policías de la Guardia Civil, que siempre vistieron con honor el uniforme otorgado por la Patria.






