Hemos asistido a varias reuniones de los países amazónicos dentro y fuera del país que se realiza principalmente en Leticia, capital Amazónica de la hermana república de Colombia, donde se debaten diversos temas y por supuesto, lo relacionado a la preservación de los recursos naturales.
Comentarios, opiniones, reflexiones, análisis, sustentos, sugerencias, y cuanta forma de participación existe se dan en esas reuniones, hasta llegar a conclusiones y lo que se debe implementar en los objetivos comunes. Y estamos hablando de reuniones básicamente entre Brasil, Colombia y Perú, porque los demás países amazónicos ni se dan por enterados, o no los invitan o no consideran necesario asistir.
En alguna de estas reuniones donde participamos como observadores, justamente observamos que los grandes ausentes son los gobernantes de turno desde los gobiernos centrales de cada país, que tienen el poder de decisión para comprometer realmente a que los acuerdos se cumplan.
Además, en la práctica no vemos ninguna preocupación por cuidar los recursos Amazónicos como naciones que nos beneficiamos de estos territorios, para muestra cuando ocurrió un derrame de petróleo en Ecuador y todo el crudo bajó por el río Napo ¿acaso los vecinos gobernantes se preocuparon por coordinar atención a las decenas de comunidades indígenas y mestizas que se vieron afectadas en el lado peruano, dejándoles sin pescado el alimento principal?, eso no ocurrió, no se hizo visible nada de ello.
Recordamos este episodio porque se evidenció que somos más que una línea de frontera como países Amazónicos, y lo que pasa aquí, allá o más allá dentro de la Amazonía Latinoamericana nos va afectar a la corta o a la larga. El río Napo nace en las faldas de los antes del Ecuador y atraviesa la Amazonía ecuatoriana y peruana. Es la naturaleza que nos une, pero tenemos que ser desde los Estados más responsables en el cuidado de estos recursos.
Por eso, en una oportunidad invocamos al Parlamente Amazónico que al parecer no tiene la suficiente convocatoria para reunir a todos los países responsables del cuidado de este territorio con una enorme riqueza natural, hasta ya se vocea que como no sabemos cuidar y la Amazonía es un Patrimonio de la Humanidad en algún momento seremos intervenidos para que otros “asuman esa preservación”, y es que los presidentes de nuestros países Amazónicos están en otra, no miran con seriedad y responsabilidad estas áreas de gran biodiversidad.
Un caso sobre esta relación con los recursos hícdricos, el río Yavarí, en este caso, viene desde nuestra frontera con Brasil, específicamente una queja del municipio brasileño de Benjamín Constant, que ha denunciado ante su presidente Lula que están siendo afectados por la basura que arrojan al río los habitantes de la localidad peruana de Islandia, y están invocando una acción conjunta para solucionarlo.
Esto es una muestra que urge identificar, gestionar soluciones, y cuidados reales entre todos los países Amazónicos, porque además el abandono estatal puede traer consecuencias graves a la legitimidad de nuestros territorios.
Implica a todos
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