– Entre dirigentes y pacientes del Hospital Regional de Loreto 
Sus indignación era más que notoria, el no ser atendidos y encontrar la puerta de ingreso al hospital regional de Loreto con una cadena y un candado, era suficiente para que alcen sus voces de protesta. Eran más de 50 usuarios que llegaron hasta el hospital «Felipe Arriola Iglesias» y mostraron su malestar por no haber sido atendidos en horas de la mañana.
El motivo de esta situación fue la huelga nacional indefinida que vienen acatando los trabajadores asistenciales en todo el país. En el lugar se pudo apreciar a personas de avanzada de edad quienes llegaron para hacerse un chequeo en la vista y que tenían que esperar varias horas hasta que sean atendidos. Otros habían llegado más temprano, en horas de la madrugada, e incluso, una paciente se enfrentó verbalmente con uno de los dirigentes señalando que si no daban solución a este problema iban a derribar la puerta.
«Basta ya de tanta tontería del sector salud, cuando les venga en gana van a tomar estas medidas sin dar aviso previo a nosotros los usuarios, nadie dice que no hagan huelga, pero que lo hagan en forma coordinada sin perjudicar a nadie, los médicos no pueden atender porque el hospital está tomado», expresó una paciente.
Minutos después llegó el Dr. Luis Rodríguez, director de este nosocomio quien apaciguó los ánimos de los usuarios indicando que si iba a ver atención, «los trabajadores están en su derecho de realizar este tipo de acciones la ley los ampara, pero vamos a ver la manera de solucionar este problema y ustedes sean atendidos, vamos a reunirnos también con la dirigencia para ver si podemos llegar a un acuerdo», refirió el médico.
Ante este problema se abrieron las puertas de la sala de admisión y fueron atendidos por el personal asistencial que acataba la huelga. Finalmente llegó la calma, pero los usuarios finalmente no fueron atendidos y esperarán hasta nuevo aviso para que saquen sus citas, es decir, hasta que se termine esta medida radical. Es que hace poco estuvieron sin atención en el hospital y no ha pasado mucho tiempo, cuando vuelve el problema. Compresible que los pacientes se exasperen, que sientan un gran enfado.
(C. Ampuero)





