Asegura el dirigente del SUTEP Cesar Coral

La huelga de hambre asumida por los dirigentes nacionales y regionales del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP), fue levantada luego de 14 días de lucha tras conseguir logros beneficiosos para el magisterio, aseguró el profesor Cesar Coral, secretario de organización del sindicato.
Según aseguró el profesor Coral, la medida de lucha fue asumida por los dirigentes del magisterio, situación que no interrumpió las actividades académicas en los centros educativos a nivel nacional. “La huelga de hambre fue acatada por los dirigentes, hubo maestros que también nos acompañaron, pero todos ellos solicitaron licencia sin goce de haber” expresó.
La medida de lucha emprendida por los maestros se acató en su local sindical en la capital de la República y contó con la participación de 30 maestros al inicio, quienes fueron monitoreados de manera constante por médicos del Colegio Médico del Perú, finalmente solo 9 maestros perseveraron en su compromiso, mientras el resto tuvo que deponer su medida por riesgo de complicaciones en su salud.
Coral señaló que se logró que no se modifique uno de los artículos de la ley de negociación colectiva, además el incremento de la remuneración de docentes para el 2023 en 500 soles en dos tramos. El bono excepcional previsto para junio de 2023 se cumplirá en enero y el incremento en la remuneración básica para los auxiliares de educación en 800 soles para marzo del próximo año, son parte de los logros conseguidos tras la medida de lucha.
El dirigente del magisterio consideró que la Fiscalía y la Contraloría, deben realizar una exhaustiva investigación para identificar y sancionar a los funcionarios de la Unidad de Gestión Educativa Local del Putumayo que provocaron el incumplimiento de pagos de los 430 docentes que laboran en la provincia del Putumayo.
También consideró que el Gobierno Regional de Loreto y la Gerencia Regional de Educación de Loreto, deben gestionar las acciones necesarias para cumplir con los pagos de los maestros del Putumayo, a fin de no provocar más inconvenientes a quienes por derecho les corresponde cobrar sus remuneraciones. (K. Rodríguez)





