- Cáncer es una de las causas mortales con más presencia en el mundo.
- Pero en esta región no se le brinda el soporte necesario para prevenirlo, menos para curarlo.

Hace un buen tiempo circularon informaciones en torno a que el médico oncólogo Wilbert Mamani (arequipeño); había renunciado a su labor en el centro “Rosa Mística”. Pero no era así, viajó porque uno de sus hijos se enfermó y él quiso estar a su lado para curarlo. Logró sacarlo del cuadro preocupante y volvió a esta ciudad.
Sin embargo, se conoció de muy buena fuente que el único médico especialista en oncología, que logró sacar a flote ese centro después de la salida de la Dra. Guedes, otra especialista reconocida que la dejaron ir de Iquitos; sí se va de Iquitos de manera definitiva. Y con esa ausencia el centro “Rosa Mística” nuevamente entra en una grave crisis en la prevención y atención de personas con inicio o final de cáncer.
¿Cómo estarán sufriendo en estos precisos momentos todos sus pacientes? Muchísimo, porque en ese centro está un médico que no tiene dicha especialidad, por lo tanto, no puede conocer el problema oncológico desde su raíz.
El doctor Mamani, estuvo un poco más de año y medio en esta ciudad, yendo y viniendo a la llamada “ciudad blanca”. Un gasto de 2 mil soles más o menos al mes, que iba en contra de su economía familiar. Amén de sobrevivir en esta ciudad que ahora está más cara que nunca. Pese a conocerse ese punto, nunca le reconocieron ningún ingreso adicional.
Él tenía que matarse trabajando, haciendo otras operaciones fuera del hospital, de lo contrario no habría tenido ni para solventar los gastos de la enfermedad de su hijo. Cuando hacía operaciones en el centro, no contaba con un asistente, cuando podía conseguir uno lo iba capacitando, pero luego con el tiempo se iban.
Y otro aspecto preocupante era que casi nunca le daban los informes de seguimiento y evolución de sus pacientes, lo que sin duda podría haberlo metido en algún problema legal. Los que laboran ahí, que no son especialistas en cáncer, en ciertos casos habrían tomado decisiones erradas e inconsultas. Parece que se olvidaran que la vida de las personas está en primerísimo lugar.
Resulta muy lamentable y se diría que hasta muy indignante el saber de cuántos millones de soles se han gastado en cosas materiales inservibles, como esos 8 millones de soles para los maceteros y plantones colocados en la Av. Navarro Cauper; antes que haberlos entregado para impulsar el centro que puede salvar la vida a muchísimos loretanos.





